EL MONTE SINAI MAS OCULTO EN FOTO DE SATELITE
EL MONTE SINAI MAS OCULTO EN FOTO DE SATELITE
(EGIPTO CONFIRMA SU PASADO ALIENIGENA)
( COLECCION "REVISIÓN CULTURAL DESDE 1.978)
LA MADRE DEL MUNDO VA ARMADA
INTRODUCCION
Antes de resumir mi antigua investigación, anticiparé que las nuevas imágenes de fotos de satélite que presento no fueron improvisadas. Tuvieron una causa bien fundada, obligando a una civilización ajena a la Tierra a diseñar sobre el relieve existente, una imagen triunfante de gran dama coronada y armada. La grabaron en el suelo, empleando miles de megatones… quizá sepultando el origen de lo que creyeron que era malo. Ciertamente, los alien no estaban interesados en el oro del subsuelo, porque con su poderoso armamento podían crearlo por impacto, tal como en estas páginas quedará bastante evidente. Con la presentada nueva imagen ancestral se avanzará en el estudio de la Geología y de la Sociología, y en otros campos que quizá no podemos todavía imaginarnos. La esbelta imagen la describo en la segunda mitad de este “informe de ámbito universal”. Es mi opinión que comienza una “Nueva Era” en el estudio de la tierra de Egipto, que tanto nos fascinó a pesar de haber sido estudiada rascando con un cepillo de dientes.
Hemos tenido ante nuestra mirada una imagen en semi-rrelieve capaz de dar la respuesta que buscan encontrar las muy numerosas misiones al espacio exterior, asi como a las muchas otras que se estan preparando, incluido el planeta Marte. Las justifican el común deseo de encontrar evidencias que dejen fuera de dudas la existencia de vida extra-terrestre. Sean los expertos quienes desarrollen -mejor de lo que haré yo- las posibles implicaciones y elucubraciones filosóficas que se deriven de mi hallazgo, pero aviso de que tan enorme imagen “artistica” no debería de considerase una amenaza para nadie. Los pesimistas han de saber que: incluso todas las catástrofes restablecen el orden que todo debría tener. No peligra nuestro planeta en sí, porque desde su propia formación éste ya demostró su maravillosa capacidad de superar todo tipo de desastres. En ello nuestra Tierra podemos afirmar que es ciertamente única. Solo peligrarán las personas que la habitamos. Lo que ahora en esta nueva foto admiramos anonadados, nos concierne, pues con todo lo que costó de planificar, y después realizar, seguro que esa “Madre de la Tierra” (como llaman los egipcios a su patria) está muy por encima de las tantas veces perversas manipulaciones debidas a intereses político-comerciales de nuestra democracia.
FOTO. LA VERDADERA PROTAGONISTA EN TRES VARIANTES
Escrutando fotos de satélite de las más altas cimas del Monte Sinaí (Egipto), pude distinguir el “dibujo” (excavado) de un busto, cuya cabeza está cubierta con un casco provisto de largas y rectas ¿antenas/cuernos/orejas? Lo descubrí ampliado la foto de la NASA, tomada desde la cápsula Géminis XI. Posteriormente, aquel sector sería fotografiado de nuevo en abril de 1.991, desde el mismo ángulo, por el satélite “STS-37”, de la dicha agencia estatal norteamericana, obteniendo una foto más clara. Se trata de un grabado intencionado, para ser un “dibujo” indestructible, porque aparece con una dimensión inaudita. Fue excavado sobre los picos más ásperos y torturados del sector Sur de la Península del Sinaí, pudiendo sospecharse que, quien quiera que fuese el “artista” espacial, presuntamente pudo haber deseado emular otra forma de cara humana, mucho mayor, que llamaré “El Patriarca”, la cual aparece en fotos de satélite, en horas y días determinados. Tal vez todo empezase por su culpa. Al revisar mi investigación pasados diez años, la novedad la desarrollo en la mitad central de este informe.
LA PENINSULA DEL SINAI CON “EL PATRIARCA”
Esta última citada -que obtuve de otra foto satélite de la NASA-, tal vez fuese una pareidolia -natural-, aunque quizá ambas imágenes sean dibujos artificiales. Referente a la que aparece en la cima de una cumbre cercana al monasterio de Santa Caterina del monte Sinaí, es una obra figurativa, y sobre todo una proeza científica todavía inexplicable para nuestros expertos; pero no es un arte subliminal, en absoluto. Para ser descubierto, debió esperar a que pudiese ser fotografiado desde el cielo. Creo que, quien fuese que “dibujó” con un laser atómico, un busto con aspecto enfurecido, adornado con un artístico pectoral alrededor de su cuello (muy parecido a los usados por los faraones de Egipto en sus ceremonias), quiso otorgar a su diseño mucho carácter. También el tipo de gorro que lleva resulta ser el mismo diseño con que habitualmente dibujaban la cabeza del dios egipcio Osiris.
Después de permanecer muchos milenios desconocido, el nuevo busto del Mt. Sinaí, por mi presentación seguro que alcanzará muy gran prestigio,... o al menos dejará de ser inédito. Mi aportación puede ser resumida de dos maneras. Una de simple, y otra que, sorprendentemente, sería muy complicada. Empezaré por la “descafeinada” (la otra, más “heavy”, la escribiré más abajo): Voy a suponer que unos navegantes alienígenas, desde su aeronave divisaron -quizá divertidos-, una forma natural de rostro parecido a un sereno “Patriarca” (sus cabellos conectan con la costa del mar Mediterráneo). En el mejor de los casos, desde su confinamiento dentro de una nave, pudieron desear emular la pareidolia de “El Patriarca”, decidiendo dejar su impronta justo debajo, para demostrar que ellos (Aliens-UFO-OVNI) sabían hacer obras todavía más realistas. Así pudo haber sucedido, siendo el motivo por el que el busto furioso aparece mucho mejor configurado que el “Patriarca”, mucho más extenso si lo comparamos con el que aparece con su cabeza cubierta con dos atributos. La concreción del rostro rabioso sobre una concreta zona montañosa, prueba el inimaginable potencial calórico empleado para fundir las rocas. Al grabar dicha imagen, adviértase su intencionalidad, puesto que, ya no sería una pareidolia. Es un hecho, y tiene un verismo indudable.
FOTO: EL BUSTO DE UN RABIOSO “CORNUDO” (FOTO SATÉLITE)
El llamado “Monte de Moisés”, es citado en las páginas de la Santa Biblia, como el Mt. Sinaí, donde hubo cataclismos, que extrañaron al famoso un líder exiliado de las orillas del río Nilo, quien, cuando era joven, había sido príncipe de Egipto. Expulsado de las orillas del río Nilo, Moisés (que había sido iniciado desde niño para suceder al faraón), vivió tranquilamente entre los beduinos asentados alrededor del Mt. Sinaí. Allí se casó con la hija del terrateniente, pastoreando sus rebaños, hasta que un día Moisés, siendo octogenario, decidió escalar la “Montaña Sagrada”, a pesar de ser unas alturas prohibidas. Allí se encontró con una planta (zarza) típica de la zona, la cual, para su sorpresa, ardía sin consumirse. De ella salió una voz, que milagrosamente le habló. El primer encuentro del patriarca Moisés con el contradictorio “Dios de la Biblia”, tuvo lugar ante aquella zarza ardiendo, que todavía sigue en su lugar inicial, porque siempre después fue venerada y protegida. Fue la razón de ser del gran monasterio de Santa Caterina, construido a su alrededor, el cual sigue fuertemente amurallado en todo su perímetro.
Remito al lector al “Viejo Testamento” donde se explica la misión de Moisés ante el faraón para liberar de la esclavitud al pueblo hebreo; así como al conseguirlo les llevó a la falda de la montaña del Sinaí donde acamparon. Moisés, en el bíblico libro “Éxodo” (31:18), consta que entonces, subiendo en solitario al Monte Sinaí, recibió de Dios: Dos losas (tablas de piedra) donde estaban escritas las diez leyes (Torah) de convivencia social hebrea. Moisés descendió al cabo de cuarenta días al campamento base, siendo cuando se enfadó tanto, que me recuerda a la furia que nos descubrió la presentada en foto de satélite. Sucedió que no pudo soportar ver que sus gentes estaban adorando a un becerro de oro, con canciones y danzas, tal como era venerada la diosa Hathor en "EL Khadim de Serabit" (Sinaí meridional). Se lee que Moisés, entonces furiosamente tiró las dos “Tablas de la Ley de Dios” al suelo, rompiéndolas, apostatando de los israelitas (Éxodo: 32:15-16). Dado el parecido de su gran enfado, con el personaje que descubrimos grabado en el sector del Mt. Sinaí (pues parece que se adornó su cabeza con los atributos de un toro), me pregunté si ambas escenas estarían asociadas de forma racionalista, por algún medio. Cierro la aventura de Moisés, diciendo que los perdonó, regresó a su cueva y, al cabo de un periodo semejante, apareció con un doble juego de deberes en dos nuevas Tablas, cada una con cinco símbolos. A partir de aquel día, Moisés regresó siempre con una faz luminosa cubierta con un velo.
FOTO: EL MONASTERIO DE LA ZARZA ARDIENTE
El monasterio de Santa Caterina, donde los esclavos de los egipcios acamparon, está ubicado en el centro de un estrecho valle del Sinaí, al que se puede llegar con vehículos, porque está a tan sólo 1.500 m. de altitud. En cambio, es muy penoso subir desde el monasterio hasta la cima del Mt. Sinaí, donde hay una iglesia cristiana, y otra muy modesta más antigua. Los que consiguen llegar, antes deben caminar dos horas por una muy dura senda, cuesta arriba, y en algún tramo incluye peldaños. Una paradoja del lugar, es el hecho de que lo más atractivo sea lo penoso de la subida a pie, porque arriba no hay más que una emoción que invade los corazones por lo que en la Santa Biblia quedó escrito. Para evitar los rigores del calor, los peregrinos salen de noche a fin de llegar a tiempo de disfrutar, desde la cima, una espectacular salida del sol. Debe de haber sido siempre así, porque los cimientos de habitáculos derruidos se esparcen por su alrededor, incluyendo una muy gran forma rectangular en plena pendiente.
Aquellas alturas siempre parecen haberse venerado, y todavía anualmente reciben a muchos miles de peregrinos. Yo solo las conozco en fotografía, pero me entretuve buscando formas raras, entre las cuales, pude distinguir una forma de “Orante” con sus brazos levantados, como siempre han aparecido, desde la prehistoria profunda. El que ahora yo divulgo del Mt. Sinaí, se diferencia porque tiene sus extremidades inferiores muy cortas y en forma de herradura (¿quizá arrodillado?). La zona es privilegiada, pues el profeta Elías -que según el “Viejo Testamento” unos ángeles (alienígenas) se llevaron en un “carro de fuego”- vivía justo al lado, en una cueva con entrada rectangular. Está ubicada en la ruta más larga de la subida al Mt. Sinaí (la trasera), donde Dios se apareció en un teofanía a Moisés. teofanía a Moisés. Éste, presuntamente, también debió de refugiarse en aquella cueva durante las dos “cuarentenas” que vivió en sus sucesivos retiros. Elías, tuvo la iniciativa de haber dibujado el “Orante”, con lo cual pudo haber atraído a sus raptores ¿Por algún tipo de intrepidez semejante, quizá raptaron a Enoch y a Ezequiel? Los atrajo como si fuese un efectivo reclamo.
FOTO:
“ORANTES” EN TODAS PARTES Y SIEMPRE
Cuando la zarza ardiente habló a Moisés, fue el exacto momento que habría nacido el llamado “Dios de Moisés”. No obstante, lo más verosímil, sería identificarlo con el dios egipcio Seth, tal como explica en sus libros el erudito profesor Zecharia Sitchin, traductor de las escrituras cuneiformes de los antiguos mesopotámicos, impresas sobre tablillas de barro. El dios Seth, tuvo por feudo la península del Sinaí, según los textos descubiertos en el templo de Edfú (Egipto). Al escrutar varias fotos de satélite del Monte Sinaí, descubrí que Seth, considerado “Dios del Mal”, grabó sobre aquellas ásperas cumbres la imagen de su cara con dos apéndices -o atributos- sobre su cabeza. Por su longitud, y la sofisticada técnica que utilizó el “artista” desde su nave espacial, debieron de ser un par de antenas, aunque quizá sólo fuesen orejas de asno; pues el dios Seth fue asimilado al muy astuto cuadrúpedo. Aquella potencia divina guió al “Pueblo Elegido” durante más de cuarenta años. Fue el periodo cuando más de cien mil personas vagaron por el desierto, venerando el “Arca de La Alianza”, construida de acuerdo con las medidas dictadas por Dios, al cual algunas veces Moisés, discutiendo con él, logró hacer que variase sus decisiones. De su crueldad basté decir que condenó a Jezabel, muy en contra de la doctrina cristiana.
Está demostrado que todas las fenoménicas imágenes de siluetas de rostro precisan siempre de una determinada iluminación. Asimismo, para poder disfrutar de su visión, se exige que el observador adopte un adecuado “punto de vista”. Lo dicho vale para poder detectarlas; en cuanto a la forma que fueron realizadas, puede llegar a ser muy diferente. Mi experiencia personal me confirma que, quienes manipulan sutiles energías, pueden dibujar lo que quieran donde sea; incluso en el aire, y sin necesidad de un soporte plástico. Es así. Anticipo que son varios los “dibujos” de la Península del Sinaí que voy a divulgar. Los expertos los llaman geoglifos, los cuales, sin excepción, habrían sido “dibujados” fácilmente, desde alguna aeronave. Para poder yo encontrar el rastro del atributo izquierdo de la dicha cabeza (derecha de la foto), como aparece muy endeble, me costó un año de mirar fotos -con lupa- alrededor de su casco, allí donde se concentraban unas antiguas minas. En algunas fotos de satélite su entorno brilla como si fuese un espejo cuando coincide en reflejar la luz del sol (Lo señalo en las fotos de situación, pues está lejos de donde se concentran los turistas). El año que lo descubrí, la red de Internet (WWW) todavía no era popularmente accesible; por lo que después, en agradecimiento, aquel sector fue mi “paseo” preferido, gracias al satélite de la NASA.
Tan pronto como pudo confirmar que era real la simetría de los dos atributos que salen de su cabeza, entendí que: si uno de ellos había quedado desdibujado, fue debido a que la arena del desierto cubrió -o erosionó- durante milenios el “cuerno/oreja/antena” haciéndolo muy difícil de distinguir. Tuvo que ser hecho con el mismo potente artilugio que cortó las elevadas cimas del monte Sinaí, como si aquellas rojizas rocas fuesen de mantequilla. Con la aparición de mi intuida simetría, por fin vi recompensados mis esfuerzos. Casi “la obligué” a aparecer, porque no había forma de encontrarla. Lo que cuenta, es que yo no me la inventé. Las fotos de la NASA están ahí para demostrarlo. Nadie puede dudar que la dicha compañía estatal, no tenga previsto divulgarlas más de lo que hace, porque sería contrario a sus estatutos fundacionales.
Los geólogos no ignoran que los antiguos egipcios, muy cerca de aquella forma de cabeza con un muy extraño casco, explotaron minas de turquesa, que son unas piedras preciosas de color azul. Pero es que además, están ubicadas entre los dos largos atributos (cornamenta) y la cara en foto de satélite. Existe una inusitada acumulación de minerales, lo cual parece insólito, pero no es casualidad. Los expertos mineros del Sinaí, las atribuyen a los cataclismos que la Sagrada Biblia hizo remontar al encuentro entre Dios y Moisés. Lamento discrepar, porque tan solo existen los dichos filones en mil de kilómetros alrededor. Es por ello, que la formación de los minerales y turquesas, deben ser asociados a la creación del presentado busto, con cuernos y gesticulante. Antes de concluir este escrito sugeriré una relación muy sorprendente.
FOTO: LA “ESTRELLA DE DAVID” ES LA BASE DE TODA LA CIENCIA
El busto comentado tiene anexa, a la derecha de la foto: una “Estrella de David”, de mucho mayor tamaño, formada por dos triángulos enlazados superpuestos. El principal, que llamaré “Primero”, sale del vértice coincidente con el exacto centro de su frente. Éste, si se busca bien, se entrecruza con otro triángulo invertido, para formar una estrella de seis puntas, también conocida como Estrella de David (“Sello de Salomón” cuando incluye letras), actualmente incorporada a la bandera del estado de Israel. Lo maravilloso es que haya podido ser “dibujada” sobre el muy abrupto paisaje de la Península del Sinaí. Es un memorable trabajo hacer un tan extenso grabado, porque fue realizado sobre un muy duro y torturado paisaje.
Obviamente, el inmenso sector Sur donde se superponen los dos triángulos entrelazados, fue efectuado también desde una nave, y se realizó “imperfecto” adrede, a fin de concluirlo con más facilidad que el “esculpido” busto del dios Seth. Hasta ahora, los hindúes no pasaron de reconocer que en el centro de nuestra frente hay un exacto punto que, yo descubrí a escala descomunal, exactamente ubicado, tanto en el rostro descubierto en la sierra de Montserrat, como en el del monte Sinaí. Es un concreto espacio físico, que en ambas orografías fueron intencionadamente resaltados, por ser desde donde se rigen las emociones del cerebro humano. Es el famoso Tercer Ojo de la frente de los hindús; para quienes las palabras Vimana y las piramidales Stupa, están estrechamente relacionadas con las míticas divinidades celestiales.
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FOTO: UNA “ESTRELLA DE DAVID” LE SALE DE LA FRENTE
Quien fuese que dibujó aquel rostro, decidió ubicar el principal vértice, del primer triángulo de la “Estrella de seis puntas”, como si hubiese surgido del exacto centro de la frente del rabioso personaje. Cuando descubrí dicho primer triángulo -casi equilátero-, creí verosímil que, también en aquella ocasión, se hubiese complementado con otro “Segundo Triángulo”, para formar una“Estrella de David”. Para mí, entonces era imperioso llegar a detectarlo, debiendo reseguir las numerosas líneas rectas que la fotografía muestra en el Sur de la península del Sinaí. Hay tantas, que la erosión las confunde, evidenciando, en cierto modo, que han pasado más milenios de los que podamos imaginar. Finalmente, el “Segundo Triángulo” apareció, tal como me sucedió al buscar la simetría de los atributos, pues también me costó mucho de llegarlo a localizar. El nuevo triángulo complementario, fue lo que me animó a presentar el misterioso diseño del Sur de la Península del Sinaí. Yo quise acabar con mis dudas, y las de todos, para siempre, demostrando su existencia real. Resumiendo: Hay que retener que, el diseño básico decorando aquellas sagradas cumbres, está compuesto por un medallón, incluyendo un dibujo de busto humano, y complementado con otros dos triángulos que conforman una “Estrella de David”.
Al respecto del dicho diseño -que incluye una cruel escena, más reducida, y que comentaré unas páginas más abajo del presente informe-, conviene retener que es una suerte que todavía pueda ser visto completo y sin roturas, a pesar de ser tan amenazante la actitud del personaje central. Debo anticipar que no debió de representar ningún peligro para la Humanidad, porque de ser así, habría sido fácilmente destruido. Interesaba que fuese conocida su ferocidad y su poder, dado que después de todo, fue ostentosamente derrotado. Cuando hace más de diez años llegué a esa conclusión, reconozco mi impaciencia para darlo a conocer, como modestamente hice a través de la red WWW; lo cual evitó que me gastase el dinero en auto-editarlo, como hice con tres de mis obras anteriores.
Posteriormente, confeccioné una síntesis gráfica, en forma postal, del busto sobre el Mt. Sinaí, aunque mi descubrimiento no fue comercializado… Y reconozco que se habría quedado inédito, de no haber decidido yo incluirla en mis páginas de internet tan pronto dicha tecnología se popularizó. Quienes diseñaron a Seth rabioso, lo habían muy bien premeditado, dado que -como veremos después-, además dicha obra contiene una “carga de profundidad” dentro de sí mismo. Imagínense mi sorpresa, al encontrar que el investigador Zecharia Sitchin presentó enlazados, en su diseño de un triángulo isósceles, los tres puntos geográficos a los que me condujo mi particular investigación: El Cairo, el Sur del Sinaí y Babilonia. Así de claro lo estableció, en su defensa de las pistas de aterrizaje de los remotos Annunakide Mesopotamia (No son los Neters de Egipto, porque tal palabra significó “leyes universales”, a modo del Yin/Yang de la filosofía china). Dicho autor, en su libro “El 12 Planeta” presentó un dibujo de una nave espacial -tal como las hemos conocido-, que fue grabado por los antiguos egipcios, en una estela de la tumba de uno de sus gobernadores. Este propietario debió de tener buenas razones para desear hacerse grabar lo que, sin duda, debió ser su más interesante vivencia. Se representa una aeronave, con su cuerpo principal casi todo bajo tierra. En cambio, a ras de suelo, tan sólo dibujó una pequeña forma cónica. Este detalle, si para unos era un dibujo de un cohete tripulado, para otros sería solamente un habitáculo visto desde una perspectiva alejada.
Justamente por aquel entonces yo había terminado de leer las recopilaciones de traducciones de textos sumerios del dicho investigador ruso (nacionalizado estadounidense). Me impresionaron las consistentes tesis reunidas en sus libros se preguntaba: ¿Quién pudo tener necesidad de dejar plasmadas formas humanas en la geografía de nuestro planeta? Eran las mismas respuestas que yo me empeñaba en buscar, para catalogar la “humanización” de prestigiosas panorámicas terrestres. El profesor Zecharia Sitchin mereció haber visto la imagen de la presentada foto de satélite. Todo cuanto él pudo traducir, y publicar, principalmente los escritos cuneiformes referentes al dios Seth, me ensancharon la mente. Era evidente que se estaba refiriendo al rostro que vemos enfurecido, y que permanecerá hasta el final de los tiempos. Pero, como veremos, lo estuvo mucho más de lo que parece, y por muy graves motivos. En efecto, es un busto donde se incluyó mucha más información, y se encuentra ubicada en el centro de la frente de aquella gigantesca imagen, que precisó de todas las cimas, llegando a abarcar todo el Sur de la Península del Sinaí. Se logró mediante trazos, de los cuales resultaron amplios y profundos valles, que recuerdan fiordos noruegos... aunque en lugar de agua, los del Sinaí tienen arena.
UN CÍRCULO ALREDEDOR, LE DA ASPECTO DE “MEDALLA”
Haberlo dibujado dentro de un gran círculo, como si fuese un medallón, aun le da más carácter que el distinguido ancho collar egipcio, después tan de moda. No obstante, con el collar egipcio, o pectoral, alejó la hipótesis de que su galáctico autor pudo desear emular el efecto de “El Patriarca” que había visto inicialmente, con mucha mayor extensión. Después de la intervención de los alienígenas, debajo de la barba de “El Patriarca” quedó esculpido lo que evidencia ser un terrible mensaje gráfico. Si no fuese por esto último, lo que descubrí se le podría creer: Un macabro “divertimento”.... pero no debió de serlo en absoluto.
En realidad, existen dos formas de círculo con un diámetro semejante, una al lado de la otra. Al más cercano de la costa del Golfo de Suez, le faltan los dos extremos de su circunferencia, pues hace milenios ocupó la parte inundada de aquella costa subsidiaria del Mar Rojo. Inicialmente creí que el segundo círculo, estando “vacío” (pues se ven símbolos como garabatos), serviría para algún tipo de comunicaciones, tipo radar. Dicha idea la pude superar, gracias a las más vanguardistas soluciones para obtener energía barata, que experimenta la empresa multinacional ITER. Para ello, hace décadas que se construyó un subterráneo circular, que ocupa 180 hectáreas, alrededor del pueblo de Cadarache. Es el llamado Proyecto Tokamak, ubicándose en un subterráneo en el Sur de Francia, donde se sigue ensayando con un tubo que tiene 24 m. de diámetro. En su interior se confina la fusión magnética del plasma, en un kilométrico recipiente vacío (magetic confinement fusión inside a “vacuum vessel”) a fin de obtener energía limpia mediante hacer chocar electrones.
FOTO: UN SEGUNDO CÍRCULO, EN PARTE INUNDADO
El rastro del nuevo círculo, lo descubrí en otra foto de satélite de la NASA, siendo como el que envuelve el comentado busto del dios Seth. No he sabido interpretar las formas que incluye, lo cual no significa que no sean igualmente importantes. Está ubicado a su izquierda; y ambos, en la mitad Sur de la Península del Sinaí. Es decir, el busto “rabioso” fue potenciado, al haber sido colocado en el interior de un círculo, cuyo diámetro calculé que tiene una longitud de 70 km. en línea recta; o sea, que es un poco mayor que la escena que incluye. Obtuve su dimensión, comparando la distancia entre las dos poblaciones de la costa oriental de la Península del Sinaí: Taba, en la costa del vértice oriental del Golfo de Suez; y Nuweiba, más al sur, también en la costa.
Los parajes semejante al Sur de la Península del Sinaí, de tan accidentada orografía, han sido los idóneos para la aparición de la divinidad “de turno” en cualquier parte del mundo. Concretando lo que vivió el gran patriarca Moisés, se lee en el Libro del Éxodo, incluido en el Antiguo Testamento: Todo el Sinaí humeaba porque Yahvé había descendido sobre el monte mediante fuego, y toda la montaña retumbaba con violencia. El también llamado Monte de Moisés, tiene una altitud de 2.285 m., siendo llamado por los hebreos Gabal Al-Munagah. A través de los siglos siempre fueron aceptados como verídicos dichos relatos bíblicos de origen hebreo, puesto que los comparten con los cristianos y con los mahometanos. Pero dejando aparte la fe religiosa (yo soy católico), la ciencia evoluciona de forma empírica, imponiéndose auto-revisiones de acuerdo con los nuevos descubrimientos. Hoy se conocen muchos escritos que hace cien años no se sabía ni que existían.
Por otra parte, se debe tomar en consideración el tremendo poder que tuvo cada una de las letras del alfabeto entre los diferentes iniciados egipcios y hebreos. A los primeros los había enseñado el dios Toth, y a los segundos Moisés. De éste voy a escribir una observación, porque fue lo que más le distinguió. Resaltaron su sabiduría (sofía), no solamente por su iniciación, sino por su búsqueda de la Verdad. Metafóricamente, ello equivale a desear fabricarse unas buenas “alas” capaces de traspasar el cuerpo físico, con garantía, cuando nos llegue la hora de traspasar a mejor vida. Afirmo que nuestros límites, o fronteras, son más de orden mental que algo físico. Podemos superarlos, según seamos estimulados por nuestra percepción externa, así como por nuestra particular capacidad de imaginación. Claro está que la honestidad y la humildad también cuentan.
FOTO: ES DIFÍCIL GRABAR ESCENAS EN EL SUR DEL SINAÍ
Como seres biológicos, las personas nos movemos en la dimensión espacial, la cual se puede confundir con la idea de Dios. Desde que el mundo existe, los cataclismos, y la erosión, han manifestado intermitentemente con gran estruendo. En la primera etapa del despertar religioso, infundían verdadero pavor, al ser entendida como la voz del dios Tonante (tronante). Así llamaron en la Antigua Grecia al “Señor de los rayos y truenos”, por no decir “Dios de todo lo creado”. Iégor Reznikoff (1.995: ps. 541-542) puntualizó que: Ciertas muestras de arte rupestre, tan sólo son explicables teniendo en cuenta la dispersión del sonido. La gente espiritual ante las sonoras manifestaciones naturales, pudo pensar que vivían un ambiente virtual, a pesar de estar creado por la reverberación acústica (vientos fuertes, rayos, etc.). El científico David Keating comprobó que: Las piedras de algunas cuevas con arte rupestre, son capaces de retener y ampliar sonidos emitidos por la voz humana. Yo mismo defendí en mi estudio sobre megalitismo, que los dólmenes eran “toros huecos”, y que sonaban al hacer fuerte viento.
Me complace que este busto, de rostro enfurecido, apareciese en un monte tan sagrado. Si el propio dios Seth (el Hermes Trismegistro de los griegos) dibujó su rostro en el Sinaí, quizá deseaba ofrecer una visión muy intimidadora, cuando fuese vista desde el cielo. El dios Seth, según las crónicas escritas, estuvo muy rabioso con los partidarios del dios Horus, expresándolo con tanta rabia, que impresionará incluso a cuantos puedan ver esta foto en el futuro. La imagen de su enfurecida cara, abre tanto la boca, que parece gritar. Quizá lo que ahora, por fin, podemos contemplar, es el aspecto del dios Seth moralmente derrotado. Recuerden: “Exceso de propaganda, principio de quiebra”. Visto así, de “divino”, solo tuvo su avanzada tecnología. Se diría que es más un cornudo, que un orejudo; pero lo seguro es que fue un navegante del espacio sideral.
Por increíble que pueda parecernos, ya sería hora de que se superase la simplona explicación de que, la mítica pelea entre Horus y Seth, supuestamente sólo fue: Un símbolo para oponer la extrema aridez del desierto, a la fertilidad del valle del Nilo. No pretendo restar importancia al río Nilo, que con sus 6.700 km. atraviesa de sur a norte diez países antes de desembocar en el mar Mediterráneo, sin duda alguna es el verdadero “Padre de Egipto”, y no porque lo escribiese el sabio griego Heródoto. Ahora más que nunca, el río Nilo habrá de ser tenido más en cuenta porque nos aportará más información que sus decenas de faraones que lo gobernaron a lo largo de toda su ancestral historia. Todas aquellas personas que se beneficiaron de sus aguas a lo largo de los milenios, tuvieron en común respetar el río hasta llegar a divinizarlo. En los libros, su cauce inicial se presenta, inexplicablemente, en forma de cuña. Al parecer tuvo mil metros de profundidad inicial, y el lodo lo rellenó hasta la profundidad que tiene actualmente. La presa de Asuán dejo al río Nilo convertido en un canal, reduciendo dramáticamente su caudal, por lo cual se ha escrito que aquella magna empresa técnica que lo domesticó, en realidad fue un “Homicidio de la Historia”. Desde 1.971, el lago Naser pudo ser visto como un problema, no ya por la ausencia del lodo de color negro que producía regulares cosechas sin más trabajo que recolectarlas, sino por la gran evaporación de diez mil millones de metros cúbicos de agua, lo cual no se puede permitir un país tan caluroso, donde durante muchos años puede suceder que no llueva. Hay que tener en cuenta que antes de la presa, el agua y el lodo del Nilo beneficiaban a las orillas de sus 1.730 km. navegables. Por cierto, ya se sabe que existe un Nilo subterráneo que fluye en dirección oeste, pero aprovechar sus aguas, canalizándolas desde debajo del desierto, resultaría demasiado caro para cualquier gobierno egipcio.
Definitivamente, habrá miles de cosas en las mitologías de civilizaciones antiguas que nos sobrepasan. No es que superen nuestros actuales conocimientos, sino que probablemente también superan la humana razón. No creo que mi revelacion pase de ser considerada una obra maestra de la desmesura, más que una verdadera obra de arte. Aprovéchense de los documentos “de peso” que yo aporto , pues son hechos reales que pueden revertir en un revulsivo positivo. Para no repetirme, recordaré que los presuntos ”marcianos” no necesitaron ningún cometa para acabar con su planeta. Reconozco que, al realizar mis estudios en solitario, mi opinión es muy subjetiva. Para colmo, amenudo debo rectificar mis escritos sobre mis investigaciones particulares (incluso las ya divulgadas).
En el sector del Sinai estamos, pues, ante una imagen de rostro en cierto sentido rastreable, y con vocación de erigirse en un nuevo mito para el inmediato futuro de Egipto y los amantes de aquella antigua civilización. De momento, mi lentísima investigación no basta para que, como cada una de las muchas imágenes de rostros que tengo ampliadas de las cimas de montes sagrados (Montserrat, Ararat, Sinaí, Olimpus, Zimbabwe, Machu Picchu, etc.), encuentren la mentalidad que mejor lo valorará. Aunque no me refiero para la publicidad, tal como veo utilizada la foto del rostro de Seth rabioso, incluida en los folletos turísticos del Sinaí.
El profesor Zecharia Sitchin nos informó de quién mandaba en aquella península en tiempos remotos; y también explicó el por qué. Para las tres “Religiones del Libro”, fue allí donde tuvo lugar el bíblico episodio de cuando Dios entregó a Moisés de los Diez Mandamientos. Debido a mi religión, y sobre todo por mi hallazgo, medité mucho y muy libremente, llegando a estudiar los mitos de los egipcios y sumerios antiguos. Por otra parte, nadie ha de dudar que ésta escena ya no podrá seguir oculta, y, obviamente, cada día recibirá más apoyo científico. Son los beneficios que aporta la realidad de una fotografía. Al respecto, todavía puedo apoyarla con otras referencias poco conocidas; y no solo me refiero a Gobekli Tepe (significa: “vientre/nave/colina”), aunque debe ser tenido en cuenta. Según descubrió Hugh Newman: La distancia desde Gobekli Tepe hasta el centro sagrado de Coricancha, en Cuzco (que significa: “ombligo/centro”), es la misma -exacta- que el diámetro ecuatorial de la tierra, que es de 7.928 millas. Las latitudes de ambos sitios tan distantes, coinciden demasiado. (Por cierto, el número 7.920 se puede expresar como 8 x 9 x 10 x 11 = 7.920 millas).
Más adelante veremos que los dos atributos sobre el casco en la cabeza del busto de Seth, eran un par de antenas, como las que en 1.957 se descubrió en las cabezas de varios seres ingrávidos, bajo las aguas del lago Tungfing-Hu, en las montañas de Hunan, en China. Están cerca de tres pirámides subacuáticas, y cada una de ellas mide 300 m. de altura; pero lo más misterioso es que, el arqueólogo Tshi Pen-Lao, les concedió una antigüedad de 45.000 años. Otros semejantes seres ingrávidos los han descubierto tanto en Rusia, como en el desierto del Sahara. Hace poco también leí que: Una cabeza con un par de antenas (parecida a la presentada por mí), ya fue enviada al espacio por los estadounidenses de la NASA, como un recurso científico. Salió embarcada, por primera vez, en la nave Columbia STS-28. A pesar de que hacía décadas que yo les había enviado mi “postal” donde sinteticé lo descubierto, nunca obtuve respuesta alguna de sus administrativos ni acusaron recibo de mi informe. Los mismos científicos, posteriormente repitieron el experimento, al menos un par de veces más, según informó a sus lectores la revista MAS ALLÁ (n. 74, abril de 1995, ps. 46 y ss.) en un interesante artículo que recomiendo.
FOTOS: CUERNOS DE MOISÉS Y DE SETH, Y LAS TABLAS IDEALIZADAS
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Después de haber yo concluido, que la Esfinge de Giza estuvo coronada con una esfera, se puede, por fin, entender lo siempre antes inexplicable: A Moisés se le representó con un par de cuernos sobre su cabeza en la iconografía medieval, justificándolos como si fuesen dos vectores de fuerza. Yo debo suponer que la tal idea, tan sólo tendrá en común con los atributos del dios Seth: Que ambos líderes (divino y humano), a lo largo de los milenios, gobernaron la Península del Sinaí ¿Por qué dibujaron a Moisés coronado con cuernos de toro, según los tradicionales dibujos de la Edad Media? Fue una reminiscencia de la esfera ¿de oro?, que había estado situada sobre la cabeza de Esfinge de Giza, representando al dios sol (Ra). Solo el dios único, que en Egipto veneraron (a parte de las manifestaciones de su poderío), habría podido sostener la balanza cuyos platos -y correspondientes sostenedores-, eidéticamente, fueron simbolizados por las dos mayores pirámides. De la Gran Pirámide, no tengo ni idea... y creo que Keops, todavía menos.
Un tan inconmensurable busto con dos largas “antenas/cuernos/orejas” me recuerda a la diosa Sin (Luna) de los sumerios, que llevó un par de cuernos en su cabeza, lo cual podría explicar el por qué se dio su nombre a la península del Sinaí. La diosa Sin debió de ser la que les habría informado (entre tantas otras cosas) del ciclo completo de la precesión de nuestro planeta, porque en la más antigua cultura mesopotámica no lo podrían haberlo calculado. También supieron que la tierra modificaría sus condiciones climáticas con la consiguiente desaparición de especies vivas. El dilema, está en si los egipcios se lo copiaron, o bien tuvieron información directa, puesto que en los jeroglíficos se lee que el dios Horus ganó al dios cornudo Seth, quien, según los textos descubiertos en el templo de Edfú, finalmente tuvo por feudo la Península del Sinaí. Fue en ese contexto, o sea, antes de ser derrotado, que el dios Seth plasmó su amenazadora imagen sobre las muy ásperas cumbres. Rabia, sí; pero también impotencia.
Posteriormente los cuernos se recordaron como símbolo del “dios-toro”, venerado en todas las antiguas culturas a orillas del Mar Mediterráneo. Al respecto, transcribo una explicación del investigador Jaume Clavé Cinca, buen amigo mío, referente a la evolución de las cornamentas de los bóvidos, hasta llegar a ser un símbolo de poder: Entre los asirio-babilonios, la tiara con cuernos, fue el atributo más característico de sus divinidades. En árabe “qarn” significa lo mismo que “cuerno” (la raíz KRN cambia en QRN, y también en HRN, como “horn” en inglés). Qarn tiene además otros sentidos, “edad/ciclo” y “siglo”, lo cual provocó confusiones. Como Alejandro Magno (s. IV aC.) llevó un casco con dos cuernos, aplicándole el epíteto “Dhú-l-qarnéyn, indicaría que éste vivió dos ciclos. El dios egipcio Ammon, al cual Alejandro quiso emular, era llamado “Señor del doble cuerno” (“Libro de los Muertos”, cap. CLXV).
En pocas palabras, sus dos cuernos, significando que reflejaban un “poder superior”, fueron equivalentes al águila bicéfala de la heráldica. (...) Los cascos con cuernos se usaron entre muchos pueblos antiguos, pero nunca con más motivos que en las tribus asentadas en los alrededores de la montaña de Montserrat en Cataluña. Esta última opinión, yo se la agradezco especialmente, porque está fundada en mi identificación de una inmensa escultura de uro, esculpido de forma natural, aparentemente desafiante, y sobre un pedestal proporcionado- en un saliente de cientos de metros de altura que existe en la montaña de Montserrat, en Cataluña.
LA ESFINGE, LOS CUERNOS DE MOISÉS, LA BALANZA
Anotaré las siguientes explicaciones del libro de René Génon “Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada”: Los cuernos, en su empleo simbólico, revisten dos formas principales: la de los cuernos de carnero, que es propiamente “solar”, y la de los de toro, que, al contrario, es “lunar”, ya que recuerdan la forma de una media luna. También, acerca de esto, sería posible referirse a las respectivas correspondencias de los signos zodiacales de Aries (el Carnero) y Taurus (el Toro) (...) La palabra “cuerno” está vinculada a la raíz KRN, lo mismo que el nombre de la “corona”, que es otra expresión simbólica de las mismas ideas. En latín, “cornu” y “corona” están muy próximas entre sí (Keraunós, que designa el “rayo” tiene la misma raíz). Es demasiado evidente que la corona es la insignia del poder y la señal de una jerarquía elevada. (...) Su primera relación con los cuernos está en el hecho de que éstos también están situados en la cabeza, lo cual da bien la idea de una “sumidad”. Empero, hay algo más: la corona era primitivamente un aro ornado de puntas en forma de rayos; y los cuernos, análogamente, se consideran como figuración de los rayos luminosos. En la tradición hebrea, Kéter, la “Corona” ocupa la sumidad del árbol sefirótico. (La más alta del esquema).
Siguiendo con R. Génon: Entre los asirio-babilonios, la tiara con cuernos era un atributo característico de las divinidades. Los cuernos simbolizan también armas, vinculadas a la idea de fuerza o potencia. (...) Los rayos luminosos son adecuados como atributo de la potencia, tanto si es del rey, como de los sacerdotes. Es decir, el poder temporal o el espiritual, pues la designan como una emanación, o una delegación, de la fuente legítima (...) Además de los cuernos del
Cordero, también se temían los de la Bestia. Todos se citan en la Biblia, y muy en especial aún en el “Apocalipsis de San Juan”. Alejandro Magno, para aparecer como Señor de Occidente y Oriente lució un casco ornado de dos cuernos. El simbolismo tiene siempre perfecta coherencia, pues se funda esencialmente en la naturaleza misma de las cosas.
El patriarca Moisés recogió la idea egipcia de venerar una esfera, por ser la forma del sol; pero también la de la luna cuando está en la fase de “Cuarto creciente”. Por otra parte, los mucho más antiguos egipcios de la V Dinastía, olvidaron el fundamental papel del sol como sostenedor de los dos platos de una “balanza de gravedad”, los cuales, en tiempos del faraón Kefrén, simbolizaron las dos pirámides. Después de haber padecido doscientos años de hambruna (a causa de una glaciación global), los egipcios pasaron décadas cuando ya no creían casi en nada. Posteriormente, al remover sus orígenes, olvidaron la forma esférica, limitándose a dibujar tan solo un círculo. El resultado fue, contentarse con una “luna menguante”, identificada como la parte inferior de un círculo (el sol), por lo cual, se recordó a Moisés con dos cuernos, como los de la luna, a la cual en la zona la llamaban Sin, reflejos de un poder divino superior, y periódicamente la contemplaban entre las dos mayores pirámides de Giza. Varias dinastías después, sobre la cabeza de la esfinge prescindieron del simbólico círculo completo, de cuyo soporte aun queda un muy gran espacio cilíndrico excavado, pues insisto en recordar que, durante la IV Dinastía, estabilizaba una esfera. Hasta el siglo XX, sería más difícil de entender que el patriarca Moisés llevase dos antenas para comunicarse con “los dioses” porque veremos que actualmente no se ve algo imposible.
FOTO: UNA CRUEL ESCENA EN EL CENTRO DE SU FRENTE
Me admiran los investigadores que siempre estudiaron penosamente el Monte Sinaí, con fervoroso entusiasmo, discutiendo las horas que puede caminar un rebaño, y mil detalles más, siempre buscando poder identificar la ubicación real de la Montaña Sagrada. Yo he leído con interés incluso a los investigadores del siglo XIX, pero no creo que sea la manera de investigar. No obstante, escribí mi opinión acerca de su ubicación escritas en los últimos años. Juzgue el lector si mi línea de investigación no es más interesante, y fructífera, aunque esté condicionada a deber avanzar completamente solo, en base a mis propios progresos. Sabiendo dónde buscar, finalmente amplié el punto exacto de la frente del rostro rabioso sobre las cimas del Sur del Sinaí, es decir, exactamente: El punto concreto de donde sale un vértice de la “Estrella de David”, que por cierto, parece ser una proyección mental.
Al ampliar aquella exacta zona al máximo, encontré insertada una cruel escena, que debió de tener mucho sentido para el “artista que lo dibujó”. No puedo considerar su alto-relieve como una miniatura, porque la geografía es engañosamente grande. En concreto, yo distingo reunidas allí tres formas de rostro: El principal, que parece ajusticiar a otro, cuya cara está situada debajo del filo de su espada. Y un tercer rostro, el cual asoma por encima del arma, y parece estar horrorizado. Es todo un aviso,... para otros que pudiesen sobrevolar aquel mismo espacio. Recordaré que, siempre después, la zona Sur del Sinaí fue tenida por muy sagrada. Si no fuese el “Monte de Dios”, merecería ser candidato. Espero que no se vuelva a olvidar la existencia de la dicha escena, y tampoco el rostro donde fue confinada. Ambas forman parte intrínseca de nuestra evolución en la Tierra. También demuestra que: A pesar de que una civilización lo haya arrasado, nuestro planeta revivió. Aprendamos las lecciones que se desprenden.
El rostro de Seth, además de revelar el modo más efectivo de disuadir, nos informa de las ventajas de manipular la geometría aplicada. Dejó sobre la dura piedra una imagen gráfica de que, a través de su mente, podía proyectar rayos destructores; quizá como un poderoso laser. Lo comento, porque ciertamente, dejaron la zona -donde sus ojos parecen estar mirando-, lleno de líneas. Aquí se constata que: La fijación visual es imprescindible,... tanto como la intensidad de la voluntad del atacante. Era su método, y es muy evidente que técnicamente le funcionó. Su error debió de ser: plasmar su odio de una forma tan visible; porque su enemigo actuó rápidamente, venciendo al desprevenido Seth. Su fallido intento “publicitario” le hizo perder una “guerra espacial”. Las tablillas sumerias informan de que: Posteriormente Seth debió refugiarse en Sudamérica y Sudáfrica, donde continuó con la extracción de minerales. En fin, es evidente que Seth fue una “divinidad mala”, y su dibujo, hecho sobre una muy extensa zona -como si fuese sobre la pizarra encerada de un colegio-, al plasmarlo con tan evidente rabia, constituyó una seria amenaza de ejecutar su gran poder arrasador, lo cual sus enemigos no se le podían permitir.
EN EGIPTO HAY MUCHO MAS “ARTE DE ALTURA”
La diosa negra Isis del Antiguo Egipto, fue simbólicamente asociada a la diosa Hathor, que significa “Casa de Horus” (o sea, el “útero de Isis”). Como “Dama de las Turquesas”, de la Península del Sinaí, Hathor -que la presentaban con grandes orejas de vaca-, llevó sobre su cabeza una cornamenta y una esfera solar. Posteriormente, Isis tuvo un nuevo aspecto con el pequeño Horus (dios-hijo) sentado en sus rodillas. Si esto ya puede parecer ser muy antiguo, pronto veremos que tan solamente acabamos de comenzar. La fe y las creencias, no son vías idóneas para adquirir conocimientos. Los pocos que se crean libres del lastre supersticioso, que todos arrastramos después de milenios de evolución, no pueden creerse más afortunados psicológicamente, pues a nuestras neuronas les conviene más reflexionar ante una ventana que ante un espejo. En cualquier caso, es lícito buscar explicaciones alternativas, en base a la propia experiencia, siempre que sea posible. Los antiguos egipcios nunca se atrevieron a traicionar la fe de sus progenitores, y de ahí que venerasen figuras humanas con cabezas de animales diversos, por creer que su magia les permitía asimilar su poderío. Supieron que el carácter de cada difunto (Ka) permanecía depositado en el soporte plástico que lo representaba. El Ka consideraban que continuaba estando vivo, gozando de una naturaleza superior a la momia de su tumba. En realidad, era la tumba del Ka (no de la momia), y sobrevivía gracias a haberle proporcionado alimentos comestibles, a modo de ofrendas de despedida. Vieron el Ka del familiar traspasado, como un “alma-ave” (Con los años, los griegos de las colonias del delta del Nilo la llamaron Arpía, y los griegos continentales Sirena).
En un dibujo del “Retablo del Escorpión” encontrado en Gebel Tjauti, por el egiptólogo John Darnell, de la Universidad de Yale, descubrieron que se remonta al período proto-dinástico, o sea, que es anterior a la “Paleta de Narmer”. Dado que el escorpión y el halcón (símbolo de la realeza), aparecen juntos, Darnell concluyó que: El primero en llevar el título de Horus, no fue Narmer, sino otro rey anterior al cual bautizó “Horus Escorpión”. Lo comento, porque fue descubierto cuando ya no parecía posible retroceder más en la historia de la antigüedad de los egipcios. En un grabado de los sellos allí descubiertos, hay una figura femenina desnuda, sentada en el suelo, mostrando su vulva abierta ostentosamente. Es la Diosa-Madre primigenia, pero lo que más me llama la atención, es comprobar cómo degeneraron las modas de los más antiguos dioses y gobernantes de Egipto.
FOTO: LA RUPESTRE “DIOSA DE LA FECUNDIDAD” SERÍA “RECIENTE”
Compárese con la imagen coronada de una verdadera gran dama, cuya efigie está configurada –toda ella- por la costa del Golfo de Suez. Con gran prestancia, la dicha forma de gran dama (que ha estado allí milenios esperando ser descubierta), extiende su brazo izquierdo, como indicando el sector Sur del Sinaí donde estaban los dos medallones de Seth. No me cabe duda de que ella lo derrotó, y presento fotos donde se ve, ya sin cuernos y aterrorizado, mientras su cabeza es aplastada con el pie de la providencial Dama, tan elegante como estupenda. Lo curioso del caso, no es que se haya venerado una divinidad femenina durante cincuenta siglos antes del Dios Padre. A mí me asombra el hecho de que, desde que nacimos, en todo el mundo la hayamos podido contemplar igual de hierática, ya que se parece a “las Gigantas” coronadas que, en cada pueblo desfilan hechas de cartón-piedra. Las admiré desde que era niño en centro de Cataluña, NE. de España, pero hay comparsas semejantes se ven desfilando en casi todos los Continentes. Es decir, la Diosa Madre triunfa todavía,… y no solo en los templos, puesto que están en las fiestas mayores de cada pueblo. Ella no fue olvidada en Europa, y tampoco en la India y más allá.
La aparición del relieve geológico de una tan hierática figura femenina, armada y coronada, resultó ser muy providencial en la costa occiental del Mar Rojo. Es como si un equipo de sabios alienégenas encargados del proyecto, hubiesen previsto demostrar a la posteridad, gracias a su técnica tan avanzada, que su personaje no tiene los “pies de barro”. Lo intuyo, dado que desde la planta de su pie, y hasta su rodilla (marcada con una forma anular) se acumulan una gran cantidad de minas de diversos minerales y metales… incluido el oro. En mapas antiguos consta que, además, otras cuatro minas de oro se alinean de sur a norte, regularmente distanciadas, como indicando por donde está la pierna oculta debajo de su falda ¡Resaltaron el poder de sus piernas!
Es evidente que antes de descubrir la imagen de una “Dama armada” que perfila el contorno del Nilo, de dicho río tan solo conocimos una ínfima parte, aun cuando se deba admitir que los egipcios ya fueron capaces de navegar hasta los lejanos continentes americano y australiano. Los geólogos y paleontólogos, después de ser identificada la imagen de una femina armada, en lo sucesivo tendrán una mayor implicación de la que tuvieron los historiadores y arqueólogos que intentaron explicarnos el “Milagro del Nilo”. Resulta que el megalómano afán constructor de aquella civilización, que fue pionera en tantos descubrimientos trascendentales de la Humanidad, será entendida como una peculiaridad más de unos antiguos sabios, a cuyos cálculos parece como si no se les hubiese escapado nada de los que son conocimientos básicos.
FOTO. DIVERSAS PERSPECTIVAS DE LA MADRE DEL MUNDO
Entiendo que, mostrándose ella tan claramente vencedora del mal, deseaba proclamar un mensaje de esperanza para el mundo. La “Dama del Nilo” pesar de ser muy anterior a la impúdica mujer abierta de piernas –dibujo rupestre- ya no puede aparecérsenos más sofisticada. Obsérvese el tipo de moño (o “extensión”) que le cae por detrás, o sea, desde la parte alta de su peinado. Quizá sea un adorno lo que lleva colgado, y tenga relación con el piramidión -llamado “Ben-Ben”- de la antigua capital mística de Heliópolis, hoy en la zona del aeropuerto de El Cairo, puesto que se aparece justo en aquella zona. La “Dama del Nilo” tiene todas las posibilidades de ser la efigie de la mujer menos terrenal que hayamos contemplado en una foto. Está erguida, relajada, y, a juzgar por su gracioso perfil, era muy guapa. No obstante lo dicho, en esa ocasión su agradable aspecto físico es muy engañoso, porque en su brazo izquierdo lleva una coraza cuadrada y abombada, la cual incluye un artilugio central, que sobresale y decora su centro. Más parece ser un arma de ataque que de defensa defensa. La "Madre del Mundo" va doblemente armada, ya que sostiene una espada en su mano izquierda ¿0 quizá realizaron una obra especular? También distingo una especie de bolsa, con una forma parecida al numero ocho, colgada del cinturon en su lado derecho. Puede tratarse de la bolsa que siempre aparece en manos de los visitants del espacio
Dicha foto, hace largo tiempo que la amplié a tamaño poster, habiéndola meditado mucho. Hay que saber dónde se debe buscar, y ahora tenemos la posibilidad de dar un paso más en la historia de Egipto (cherchez la femme). Si la Dama fuese la Diosa-Madre verdadera, a mí ya me parecería bien. Para identificar una tan inmensa imagen femenina -de rostro graciosamente bello y muy discreto busto-, hay que reconocer que hubo intención de hacer patente que era más que una reina, al vestirla tan elegantemente. No parece ser una diosa, porque se distinguen perfectamente los adornos que rodean lo más alto de su corona. Aunque seamos incapaces de entenderlo, no estuvo inspirada en una corona egipcia, ni tampoco mesopotámica, y menos con la típica corona ducal de nuestra Edad Media, aunque ciertamente lo parezca. Quizá el lago aislado que aparece sobre su corona tenga relación con el aura de su alma pura.
Apoyándome en este último aspecto, a continuación me complace abrir una vía de investigación teológica, porque puedo apoyarla con hechos históricos tan sorprendentes como verídicos. Observo que el poder de esa “Dama guerrera” emana de la abombada coraza que sostiene con su brazo derecho. Es curioso el borde de la misma, que está jalonado de cuadrados supuestamente decorativos. Lo más difícil de justificar de todo su diseño es su parte central, puesto que aparece abovedada, para conseguir lo cual, el río Nilo allí marca una simétrica curvatura.
Esforzándome, aunque no es lo más adecuado, yo podría admitir una semiesfera colocada en el centro de un escudo para luchar con armas cortantes, motive por lo cual se modificó el cauce de aquel río. Lo maravilloso es que se corresponda con la colina de Tell El-Amarna, la zona donde el faraón Akhenatón decidió -muy instintivamente- construir su nueva capital, deseando alejarse de los templos dedicados a falsas divinidades. Fue por ello que posteriormente su nombre fue borrado de la lista oficial de faraones de Egipto.
Akhenatón era un verdadero visionario, y cuando contempló aquel extraño paisaje montañoso, sintonizó con la “fuente del poder” universal que lo había creado. Él vio salir el sol entre dos zonas elevadas cuando estaba en el lugar que se corresponde con el centro exacto de un artilugio diseñado por mentalidades de otro mundo. Aquel escudo de combate a cualquier persona normal, a la vez le parecerá ser un arma poderosa, porque lo sujeta con su brazo derecho. Es un hecho bien demostrado que el monoteísmo religioso fue inventado exactamente allí por aquel sensitivo faraón, quien, por su don natural, supo captar la idea de la existencia de un “Dios único”, la cual sigue siendo dominante en los países del mundo Occidental.
Yo puedo entender el poder de la guerrera “Dama del Nilo” que descubro, quizá porque la Virgen patrona de la ciudad de Solsona (Lérida-España) -donde nací y me crié- incluye el mismo tipo de corona. Es una dignísima reina, elegantemente vestida, cuyo poder se representó del mismo modo que se el arte ha recordado: Debajo de sus pies se retuercen un par de animales monstruosos representando el Mal. Pido disculpas al lector, pues con esa observación me anticipé a lo que comentaré más abajo. Para concluir la presentación de la imagen de mi Patrona, inform a quien esté interesado, que le dediqué dos investigaciones para desvelar su simbolismo, su procedencia, y los avatares de su traslado; puesto que la imagen se esculpió en el Sur de Francia (1.163). La identificación de la “fuente de poder” es definitiva para seguir el hilo de los acontecimientos, tanto en Solsona como en el Tell El-Amarna de Egipto.
La extensísima imagen (casi tres veces más larga que la Península del Sinaí), habría sido realizada gracias a utilizar unas “herramientas”, que bien habrían servido para excavar completamente toda la zona que actualmente ocupa el Golfo de Suez. Es por ello que, creo que acabó expulsando a Seth del Sinaí (el del rostro rabioso, según vimos por la escena de horror incluida). La dama guerrera luce un extraño moño, al cual ya me referí, omitiendo que fue realizado en secciones “escalonadas”, o sea, formando terrazas. Observándolo en la misma orilla del Nilo, no debieron ser tales, pero la técnica del dibujo me recuerda a la forma de los dos atributos de Seth, puesto que aparecen también sobre una pendiente formando peldaños regulares. La “Dama del Nilo” -que me gusta llamar “Dama guerrera”-, insisto en recordar que fue “dibujada” mirando al Oriente, exactamente al Sinaí, en la costa opuesta. O sea, parece vigilar el busto con antennas de allí donde empecé comentando que –en foto de satélite NASA- había “dibujados” dos grandes círculos. Uno completo, y el otro más al oeste, que perdió una parte de su trazado por inundarlo las aguas del Golfo de Suez, cuando, muy probablemente, éste aún no existía.
Desde su corona, hasta los dedos que sobresalen por debajo de su escudo cuadrado, el “equipo de diseñadores” adoptó el mismo sinuoso trazado del cauce del río Nilo. Todavía los geólogos tendrán mucho que investigar en la mitad inferior de la “Dama del Nilo”, pues a mí, ni me corresponde hacerlo (yo me limito a entreabrir temas), ni dispongo de medios. Tan solo aviso de enigmas; como que: Debajo del busto de la imagen femenina, sobre la geografía de Egipto, se incluye una forma anular (yo le llamo “Onutoro”), que quizá simbolice más que una medalla. Podría resultar ser el moño de una forma antropomorfa asociable a la raza negroide.
Asimismo, al buscar el final del vestido, puedo ver sobresalir de aquella costa tan lineal (recorrida por una carretera rectísima) una forma de pie, muy bien perfilado, el cual quizá introduce lo que serían sus dedos muy adentro de de la costa del Golfo de Suez. El otro pie debió de quedar tapado por su falda; y ambos reposarán sobre una forma esférica, aunque parezca circular ¿Supuestamente simbolizando el planeta Tierra? Pues quizá no. Está pisando una cabeza de grandes ojos que tiene su boca muy abierta. Puesto que yo prefiero pensar que los malos ya empiezan por castigarse a si mismos, en aquella cara aterrorizada se quiso expresar más una advertencia, que no informar gráficamente de una matanza.
Ampliando la superficie circular, vemos que en la parte más clara se explotan minas. Resaltan dos túneles abiertos, quizá para que pasen trenes o alguna carretera. Otro enigma subsidiario en dicho sector geográfico circular, lo señalo en la foto con dos interrogantes. Me intriga el color de lo que debe de ser un globo muy grande, o una bóveda perfecta, pero con unas dimensiones comparables a una gran capital de nuestro mundo actual ¿Volverá a suceder que solo nos quedarán fotos?
FOTO: SU PIE PISA UNA HORRORIZADA CABEZA, DE GRANDES OJOS Y BOCA
UNA ZONA, CON PROMETEDOR CIRCULO PERIMETRAL
Hemos visto como la “Dama del Nilo”, ha ido creciendo ante mis ojos, que para colmo hacía décadas que la habían tenido delante mismo sin descubrirla. Ella, y sus circunstancias, son la prueba de lo remoto que debe de ser el tal dibujo sobre aquella geografía. Creo que por sus ajustadas proporciones, con justicia merece tener el record de la obra de mayores dimensiones (unos 1.500 km.) de toda la historia del arte universal. La “Dama guerrera” no puede aparecerse con un aspecto más humano, para conmoción de quienes creyeron que ya todo está bien estudiado.
Cualquiera que haya leído hasta aquí, se preguntará qué otra cosa hay dentro del ignoto espacio perimetral además de una horrorizada cabeza aplastada por un pie. Yo he sido el primero de tratar de averiguarlo, y al informar ahorraré a muchos esforzarse. Debe ser casual, pero dicha zona montañosa entre el Alto Egipto y el norte del Sudán, me sorprendió que apareciese en la misma longitud que la ciudad de Medina. El sur de la esfera, por la derecha, está en línea con la santa ciudad de La Meca, en la costa oriental. Allí es donde el islamismo venera un meteorito de piedra negra, el cual, según afirman: absorbe el color al contactar con los pecados de los verdaderos creyentes. Ello sería muy providencial.
X X X
Vuelvo ya a la forma de un gracioso pie en costa oriental del Mar Rojo, que es casi equidistante de la ciudad de Medina y de Siena, esta última, más conocida por el pantano que, en Asuán, regula las riadas anuales del Nilo. Los dedos del pie penetran en las aguas, rompiendo la línea recta de la costa, sobre de la ciudad de Berenice. En el interior del círculo ya comenté que el amarillento suelo corresponde a que hay minas de estaño y cobre, éste muy necesario, porque la alternativa era extraerlo de la península del Sinaí. En la zona del pie aplastando una cabeza, de nuevo la Providencia creó una mina de oro en Kanas, entre el río Nilo y la costa del Mar Rojo (paralelo 24º - meridiano 35,7º).
El extremo perimetral sur del “círculo del horror”, lo limita el Trópico de Cáncer (Ketef, en la costa). Lejos del litoral, se concentran varias minas de oro casi alineadas con el borde del círculo. Más al sur, solo hay desierto puro y duro, no obstante fue muy transitado cuando los egipcios decidieron reconquistar Nubia, y también durante la XVIII Dinastía. Hoy lo ocupan las tribus Blemis, en la frontera con Sudán (paralelo 23º - meridiano 34º). Desde Onib parte una carretera en dirección NW., con destino a Tebas, siendo en mitad de su recorrido donde están las minas, es decir, cerca de la frontera. Son muy misteriosos entornos ¿quizá con minas de oro formando círculo? En un antiguo mapa, observé otras cuatro minas de oro, espaciadas en vertical de sur a norte, indicando lo que sería su pierna debajo de la falda.
He visto numerosas estatuas del mundo clásico que presentan semejantes diosas elegantes, e incluso coronadas, que, ricamente vestidas y en posición hierática, tan solo difieren con la gigantesca de Egipto, en las armas que sus efigies sostienen. Por ejemplo, me remito a la diosa Cibeles, la “Madre-Tierra” de la antigüedad, que vi en el Museo de Venecia. Para demostrar que tenía poder, incluyeron un león a su lado, por ser un símbolo de triunfo. En su brazo derecho lleva una lanza recostada sobre su hombro; mientras que en su brazo izquierdo levanta una forma circular, que se puede asociar a un escudo, pero que no lo debe de ser. En la Cibeles de Venecia no se representó el mundo, porque se ignoraba entones que era redondo. Quizá tenga el mismo simbolismo del que vemos en la nueva “Dama del Nilo”, aunque lo lleve en un brazo diferente. A la dicha Madre del Mundo hay que entenderla conjugando una trinidad con el Sol, el Nilo, y el desierto, entendido éste como el caos primordial que nos enseña que debemos superar.
Podemos dudar de que lo escrito, sea mi efectiva forma de viajar a través del tiempo; pero ya no se podrá seguir ignorando la efectiva intervención alienígena en el mundo. Sus artífices son los que mi amigo, el antes citado investigador Jaume Clavé hace ya muchas décadas, asombró a los que le leíamos en la ciudad de Solsona (en el centro de Cataluña), cuando en sus escritos atribuyó, con insistencia, los accidentes geográficos a unos inimaginables gigantes. Se refería a unos seres reales, cuyas obras, él, con su perspicacia, ya era capaz de reconocer que habían alterado el paisaje del entorno donde ambos nacimos, hasta mostrársenos tal como hoy lo vemos. En conclusión, los gigantes que mi amigo intuyó se han confirmado por el hallazgo de muchos esqueletos, en todas partes del mundo, que en parte le dan la razón. Lo que yo presento aquí, son obras de arte figurativo a escala inimaginable, al igual que su tecnología. Tanto es así, que ni él, con sus innatas facultades, se pudo imaginar. Creo que lo que yo presento del antiguo Egipto supera su genuino “don”,… tan sorprendente, que en mi juventud me costó mucho de entender, a pesar de que Jaume Clavé solo se limitó a un nivel regional. En este sentido, creo haber superado a mi “maestro”.
Los arqueólogos han documentado la presencia de las inscripciones proto-sinaíticas, entre 1.900-1.800 a.C. en “EL Hol”, exactamente en el lecho de un río seco, en el desierto al oeste de Luxor. A pesar de la distancia, deben asociarse a las inscripciones halladas en las minas excavadas por los egipcios cerca de ”El Khadim de Serabit”, tanto dentro como fuera. Son inscripciones votivas del templo egipcio dedicado a la diosa Hathor (“Vaca del cielo”), patrona de los mineros. De allí extraían cobre, para no viajar setecientos kilómetros lejos. La diosa Hathor era “el cielo” que cada amanecer engendraría un nuevo sol”. Otras inscripciones semejantes fueron encontradas en campamentos egipcios relativamente lejos de las minas del Sur del Sinaí, revelando que los hombres de origen asiático asimilaron sus divinidades con las de los egipcios. Para toda la sociedad, la cotidiana puesta del sol fue imaginada como un toro que copuló con su madre, la “Vaca del cielo”. Al dejarla embarazada, aseguró su renacimiento, como el sol de cada amanecer.
MI “SEGUNDA VERSIÓN”, EXCLUYE A UN GUAPO PERFIL LEJANO HUYENDO
Sentados los preliminares, a partir de aquí voy a ofrecer mi prometida “Segunda Versión” sintetizada de unos hechos reales, que nos llegaron vía Mesopotamia, los cuales todavía hoy nos resultan increíbles. El temible Seth, era el dios del caos, de la oscuridad, y por extensión, de la noche, siendo llamado “Señor de la Luz” (Lucifer), al que se rebautizó Satán. La victoria sobre el temible Seth debió de ser comandada por la costa occidental del Canal de Suez por la “dama guerrera”. Aparenta ser angélica, pues respira bondad. Es una “Ángela”, a cuyos servidores a veces se refiere la Biblia, al explicar la derrota de los ángeles malos por otros que eran buenos. El dibujo de la dama a la que me refiero, puede demostrar la capacidad de que hubiese una guerra aérea, mucho mejor que las miniaturas de aviones de madera y de oro, hallados en Saqqara y en Ecuador, ya que, al ser reconstruidas a tamaño normal, sirvieron para volar.
Para tratar de identificar a la “Dama del Nilo”, habrá que seguir investigando a través de otras fuentes. Una vía sería por ejemplo: Recordar que el más antiguo dios de la Península del Sinaí fue llamado Sopd, quien con el tiempo se acabó identificando con el egipcio dios Seth. Sopd, fue también el pre hebraico nombre de Jehová, el cual habría evolucionando hasta transformarse en Yahvé. Hay una explicación, y ZecharíaSitchin la pudo argumentar en base lo que quedó escrito en textos cuneiformes sumerios del divino “lío de familia”, uniendo Sopd (Yahu) a la diosa Hathor, por ser la “Reina del Sinaí”. Allí era llamada “Dama de las Turquesas” (por las minas de dichas piedras preciosas que explotaban comercialmente), la cual, repito de nuevo: Acabó unida a la antigua divinidad Yahu. Del mismo modo, se explicó que al “Jah” masculino, se añadió a “Havah” femenino -que fue el nombre pre hebraico de Eva- para dar sentido de plenitud al nombre final de Yahvé, cuyo tetragrama es YHWH.
El mayor enigma no es que, de alguna manera, la entidad maligna, o “Ángel Caído”, acabase siendo derrotada por una bellísima y poderosa dama. Si todo ello se combina con lo escrito en el “Libro de la Revelación” -que es el “Apocalipsis de San Juan”-, se llega al meollo del conflicto: Se desencadenó una guerra porque los dioses no estaban de acuerdo en conceder tanto conocimiento a los humanos. Dado que se trató de una guerra entre seres de otra dimensión, presuntamente, el “Ángel Caído”, no aceptó que aquellas nuevas almas se sintiesen demasiado unidas al dios bueno. De todo ello ya me ocupé en mi investigación: “De las coronas con cuernos a las pirámides” (2.018).
Termino reconociendo mi impotencia, porque debajo del pie de la “Dama del Nilo”, al observarla con diferente luz y ángulo, afloran nuevos enigmas. No me refiero tan solo a una -o varias- formas de rostros desesperados. Incluyo una foto del más identificable, que no solo grita, si no que se lleva las dos manos a la cabeza presa del pánico. Al escrutar dicha imagen desde diferentes perspectivas, tiene una nariz como la de Pinocho. Fijándonos bien, al final de la barba ya anticipé que se descubre una esfera (o bola) muy grande y de un color inquietante al ser visitada sobre el terreno, deberá aportará más luz a todo el conjunto de este enigma. Por mi parte, a partir del gran poder demostrado en el movimiento de verdaderas montañas tierra desde una nave, ya no me parece tan inverosímil la teoría de la “Luna hueca”, la cual defiende que nuestro satélite habría transportado a una órbita exactamente circular y a una distancia suficiente para que, durante un eclipse, cubriese exactamente el disco solar. Realmente la importancia que ejerce nuestra Luna para el óptimo equilibrio del planeta, pues sin su existencia sería inestable,… por no decir inhabitable.
OTRAS CURIOSIDADES GEOLÓGICAS EN LA ZONA DEL MONTE SINAÍ
Regresaré a la montaña del Sinaí para divulgar mis otros hallazgos en la zona, también inéditos. Al exponer mis pesquisas, procuraré no repetir lo que en el Antiguo Testamento consta escrito por estar implicado Moisés. Primero me referiré a una gran forma de mano abierta, que está excavada en la ladera de la montaña “Safsáfa”, la cual, está unida al Monte Sinaí, pero con una altitud menor. Mis dos fotos con el diseño de una imagen de mano humana, revelan que se la excavó en el mayor de dos rectángulos (Tablas) que juntos la enmarcan. Su simbolismo corresponde a la protectora mano de Asherah, una divinidad de los antiguos los hebreos. Sus cinco dedos abiertos indican un saludo afable, siendo visible desde toda la vasta planicie donde, durante el Éxodo hebreo, acamparon miles de los esclavos de los egipcios. Ellos lo entendieron como el “acto de bendecir” de los ritos judíos, pues está asociada con su celebración del Cordero Pascual (eulogia, en griego significa eucaristía, y berakah en arameo), según recuerdan: en memoria del ángel que los salvó, lo cual el pontífice Benedicto XVI interpretó así: Dios es más fuerte que el faraón y liberó Israel con su mano.
En la segunda cúspide más elevada de la zona es la montaña de Santa Caterina, donde también existen símbolos inéditos. En la foto, amplio su piramidal cima (donde existe un pequeño templo), porque en buena parte de su ladera meridional se distingue gravada una grandiosa forma de cuadrado, que en su interior aun contiene otro de menor. Supongo que ambos tendrán mucho mayor impacto visual cuando sean resaltados por las sombras; pero incluso sin ellas, se ven bien desde muy lejos. La fotografía nocturna de la NASA, a la derecha, parece ser el cráter de un volcán. Para mi, es una forma anular, universalmente útil, la cual bautizé Onutoro, cuando le dediqué una investigación. Por cierto, a la izquierda, y a la misma altura de la Península, aparece el único cráter ovalado que conozco llamado “Ramón”. Es una gran depresion, cuyos laterales a veces miden 300 m. de altura,… y también me cuesta asociarlo a impacto de un meteorito, o asociarlo a un volcán.
FOTO:
LA “MANO ESCULPIDA” SOBRE LA LADERA DEL SINAÍ
El Éxodo bíblico ha dejado muchas dudas de dónde estuvo la verdadera Montaña de Moisés. Durante los más de cuarenta años que los hebreos fueron de una parte a otra del Sur de la Península del Sinaí, quizá se dividieron en varios grupos, de forma que se asentarían durante décadas en explanadas dominadas por diferentes cimas. Posteriormente, es lógico creer que cada una tuviese mucho renombre, al haber sido visitadas por el tan contradictorio “Dios del Antiguo Testamento”;... al cual insisto en recordar, que el Moisés, a veces, le forzó a modificar su divino criterio. Por todo aquel sector caminó Moisés, de quien también se ignoran algunas facetas de su personalidad, hasta el punto de llegar a dudar de su existencia. En el libro: “Los Hechos de los Apóstoles” (7:22), se lee: Fue enseñado (“epaideuthi”) en toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso en sus palabras y en sus obras. Esto mismo parece ser lo que atestiguó el cronista Filón de Alejandría en el libro que dedicó al patriarca Moisés.
El historiador judío Flavio Josefo, que vivió en el siglo I, en sus obra “Antigüedades Judías”, recogió varias leyendas del “Pueblo Elegido”, asegurando que Moisés, a sus cuarenta y ocho años, vivió durante algún tiempo en Etiopía. Lo estudió Tessa Rajakensuobra “Moses in Etiopy: Legend and Literature” (“Journal of JwishStudies”;”Oxford Centre for Postgraduate Hebrew Studies”; vol. 29; Octubre de 1.978). Según el libro bíblico “Números” (12:1), Moisés no sólo se habría casado con la hija de Jetro, que habitaba cerca del monte Sinaí, sino que, décadas antes, ya habría estado casado con una mujer cusita. Es decir, había tenido por esposa a una etíope de Cus, una población que estaba ubicada a orillas del río Nilo, en su lejano sector sur.
FOTO: LA SITUACION DE LAS MINAS BRILLA AL REFLEJAR EL SOL
UNA TÉCNICA QUE ME RECUERDA UNOS DISEÑOS DE CYDONIA (EN MARTE)
Además de la gran estrella dibujada anexa al rostro rabioso de Seth, avisaré de que en nuestro planeta, existe al menos otro dibujo de una estrella, aunque sólo presenta cinco puntas, lo cual es símbolo de la vida orgánica, no la espiritual. Tan sólo es visible desde el cielo, pues es de muy grandes dimensiones, y se encuentra en el suelo de la llanura de Nazca, en Perú. También recordaré los complicadísimos diseños que anualmente aparecen en cuestión de segundos sobre campos de cereales sin destruirlos. Aunque los colecciono, no me interesan tanto, simplemente porque me parece bien tal como están siendo estudiados por otros con mayor competencia. Tan sólo recordar lo que escribí hace tiempo: Todos estos dibujos de origen extraterrestre, deben ser estudiados procurando encontrar en cada uno la idea de volumen, porque cuando no se trata de burdas falsificaciones, todos la deben parecer objetos tridimensionales, aunque no sepamos descubrir como los dibujan.
Gracias al famoso “Rostro de Cydonia” (CydoniaFace) del planeta Marte, encontré motivos para justificar el increíble “dibujo” de rostro rabioso descubierto en la Península del Sinaí. Traté de recomponer en el Planeta Rojo el trazado de varios diseños de Estrellas de David, que son las que tienen seis puntas. Se encuentran las tres reunidas justo en la enigmática zona del famoso Rostro, aunque sus líneas estén tan desdibujadas, que no es extraño que nunca nadie las haya visto antes. Si yo solo hubiese descubierto una sola estrella, quizá habría dudado de mi hallazgo, pero me convencí al encontrar los trazos de otra “segunda estrella”. Todavía pude corroborar mi descubrimiento, pues encontré una tercera, y los erosionados lados de la última, solo difieren de las demás, en que son curvos. Todas las diseñaron para estar concentradas en la zona de Cydonia. (Vean vestigios de las dichas estrellas, repetidas, en el planeta Marte).
FOTO: YO INTUYO SU RELACIÓN CON LAS “ESTRELLAS” DE CYDONIA
Incluso los más complicados laberintos pueden llegar a ser fáciles, si son observados desde un privilegiado punto de vista. Para mí lo es siempre el procurarme tener, de básica referencia, el diseño de la Estrella de David. Como si fuese la “Estrella del Pesebre”, se podría decir a los planetólogos, que para poder descubrirla en Marte y en el Sinaí, a ellos les faltó humildad. Se exige;... como la del buceador que se sumerge confiando emerger de las aguas con alguna perla. Su orgullo les presenta algo simple, como si fuese engañoso. Debo reconocer que yo evite entorpecer mi ritmo por atender a ideas prestadas, y debido a ello lo que hago me resulta incluso fácil.
Desde que comencé a investigar, hasta hoy, advierto que siempre he estado dando vueltas a unas similares ideas. Como estudioso de la orden monástico-militar del Temple de Jerusalén, ya me encontré que las numerosas cabezas (preferentemente de color verde) con que decoraron sus templos solían llevar cuernos, y en algún capitel las presentan a modo de orejas puntiagudas. Las alas de los ángeles sustituyeron, simbólicamente, a los dichos vectores de poder. Otra observación más: Cualquier tipo de cornamenta -especialmente de los bóvidos de mayor envergadura-, antiguamente evocó una clara idea de fuerza y poder; pero ello también es dual, pues, cuando se aplica al poder regenerador de la Tierra-Madre, lógicamente se traduce en ideas de abundancia y fecundidad.
Mi colección de los perfiles de rostro que ofrecen ciertos horizontes montañosos -como Montserrat, Ararat, Sinaí, Olimpo, Zimbabue, Machu Picchu, y que a veces también se aparecen en fotos de satélite-, pretende renovar la elevación de la escala humana a la divina (en las alturas), de una forma que no consiguieron ni las estupas budistas, ni las muy diversas pirámides del mundo antiguo, cuyas descomunales proporciones nos evidencian: No interesan tanto sus anhelos, como la técnica empleada para el despegue de sus naves. Las montañas -aunque no compriman las superficies-, al menos son mucho mayores, consiguiendo satisfacernos de una forma que va más allá de los fundamentalismos religiosos e ideas evolucionistas. Empezando por mí mismo, después de tenerlas como objetivo, disfruté de una superior idea de la divinidad, puesto que ya dejé de verla encerrada dentro de un arca, tal como me fue presentada. No es que yo pretenda incrementar la compleja realidad de nuestro mundo cotidiano, pues, observando mi propia evolución, hoy soy mucho más capaz de admirar la belleza de las cosas sencillas, las mismas que debieron sentar las bases del primer arte reconocible… Que no es el que presento aquí, sino el que cautiva a los niños que crecen en una casa de campo cualquiera.
FOTO: EL BELLO PERFIL FEMENINO VISTO DESDE DIFERENTES PERSPECTIVAS
A partir de ahora, en la península del Sinaí tenemos una sorprendente imagen de rostro furioso; y otra de una elegante gran Señora, igual de inesperada, en la parte occidental del Golfo de Suez. Ambas fotografías aparecen con vocación de confirmar un viejo mito, afectando el inmediato futuro de Egipto y los amantes de aquella antigua civilización. Por cierto, si traspasamos el río Jordán, afloran nuevos perfiles que si yo los puedo ver, es por al gustarme estudiar geografía mediante asociación de ideas. Con la siguiente foto explicaré cómo pude descubrir que dentro del círculo se esconde un personaje que parece gritar, protegiéndose la cabeza con sus manos (es igual que el famoso cuadro “El Grito”), llegando a ser la prueba que avala todo lo anteriormente descubierto, como si fuese la matemática “Prueba del Nueve”.
FOTO: BUSQUÉ MONSTRUOS BAJO LOS PIES DE LA IMAGEN
Encima del armario de mi dormitorio tengo la copia de una imagen reducida de una “Virgen Negra”, patrona de la ciudad de Solsona. Es la llamada “Marededeu del Claustre” (siglo XII), a cuyos pies puse una vela esférica apagada, símbolo de mi devoción. En la puerta del dicho armario, justo debajo de ella, colgué el poster de Egipto en foto de satélite NASA. Cierto día, reflexioné que: si la “Madre del Mundo” de la foto no llevase armas, podría ser confundida con un jugador de futbol. Por instinto, decidí escrutar con lupa diversas fotos la esfera de sus pies. Esperaba descubrir los monstruos que, toda mi vida había visto bajo los pies de la bella imagen de cuya cofradía yo soy miembro. Tuve fe en que el simbolismo se repitiese… y así fue, revelándome que: el simbolismo de aplastar el Mal con el pie, podría tener casi dos decenas de miles de años atrás. Lo especulo, porque dos tribus africanas -miles de kilómetros alejadas- parecen haber sabido siempre que los dioses celestiales (para unos Nomo, y para otros Nomoli) procedían del planeta “Sirio B”, el cual, para colmo, ni tan solo es visible a simple vista. Pero no solo los “dogones” recogieron dicha antigüedad, sino también en las tablillas de Babilonia, donde ya se cita a una divinidad llamada Dogón.
FOTO: LA CREACIÓN DEL MUNDO FUE ATRIBUIDA A NUT... ¿O FUE ASHERA?
Existe un sarcófago del Museo Metropolitano de Nueva York que está decorado con la diosa Nut desnuda, vista de frente y con los brazos levantados en vertical. Entre sus muslos, a la altura de su sexo, sostiene -o engendra- una esfera que para muchos representa el sol, pero no brilla. La comento porque cada día estamos mejor preparados para interpretar las pistas que nos dejaron los egipcios referentes a la creación del mundo. Las ideas se arremolinan en mi mente, afectando a la creación del río Nilo, el más largo del mundo, aunque Egipto solo lo aproveche una quinta parte. Fue el responsable del “milagro” de que aquel desierto fuese habitable. Quedó escrito que: cuando Egipto sufrió una diluvio –que debió de ser una inundación- fue salvado por una divinidad llegada del cielo que literalmente “elevó” el llamado Monte Primigenio por encima del nivel de las aguas. Por la foto de satélite, observando las elevaciones para configurar su imagen, ahora puedo creerlo.
La imagen de 1.500 km. de longitud que descubrí sobre Egipto, me recuerda mucho a la diosa mesopotámica llamada Ashera. Tuvo múltiples nombres, siendo llamada Inanna entre elamitas y acadios entre los cuales mereció el sobrenombre de ”Diosa de la guerra”, por su ferocidad y descaro. Un himno dedicado a Inanna / Ishtar elogió su valentía en la guerra, definiéndola como “Diosa de temibles poderes divinos vestida de terror”. Aún así, muchos perdieron la vida confiando en ella. Fue el caso de la Isthar de Erbil (la ciudad que sigue habitada, más antigua del mundo, en el Turkestan irakí), cuyos fieles murieron por orden del rey asirio Salmanasar III, al cual los ciudadanos se atrevieron a oponeérsele por envalentonado al confiando en su diosa.
Desde aquel inolvidable acontecimiento, Egipto fue llamado “Tierra Elevada”, siéndolo realmente por unos ancestrales dioses llamados Neters, los míticos creadores del “Milagro del Desierto” atribuido al río Nilo. La verdad es que debieron crearlo de forma artificial, y tal vez sea el único que no sería “arquitecto de la naturaleza”. Incluso la forma de su delta semejante a un abanico, parece querer ser un complemento para resaltar la realeza de la Dama por fin descubierta. Compárese su diseño con los desestructurados deltas fluviales del resto de ríos del mundo. Al menos ya tenemos una pista del por qué fueron los antiguos egipcios quienes, por primera vez en la historia del mundo, humanizaron animales totémicos,.. siendo también en aquella cultura donde las personas se convirtieron en dioses. La Paleontología sostiene que se descubrieron restos fósiles de uno de nuestros más antiguos ancestros, justamente en la zona de la esfera a los pies de la Madre del Mundo, a la altura del pantano de Asuán,
La erosión del viento es un eficiente cincelador de la naturaleza, así como lo son también los volcanes, las mareas y hasta las rocas ígneas -tanto intrusivas como efusivas- sabemos bien que interfieren para moldear la superficie de nuestro planeta. La Tierra sufre sus consecuencias, como cualquier otro ser vivo en constante transformación, pero se nos olvida que tiene una conciencia que sintoniza con la nuestra, y se llega a hacer notar en la gestación femenina. Además de verlo como un cuerpo planetario, nuestro mundo es “un ser viviente” cuya mente maltratamos. Lo escribo para dilucidar si quienes esculpieron la imagen de una “Madre Guerrera” supieron que le hacían realmente daño. Presuntamente, debieron de justificarlo como un daño colateral, preventivo de un daño mucho peor del cual todavía no sabemos nada.
Los egipcios cuando sus dioses celestiales regresaron al cielo escribieron: “Oh rey, tú NO te has ido muerto, (sino que) te has ido vivo”. Es un testimonio que me parece explicar la existencia de tantos cenotafios gigantescos que están todos por igual completamente vacíos. Estan sepultados en el Serapheum -cada uno pesa varios cientos de toneladas- los cuales, sin rastro de momias de ningun tipo en el interior cada cajón de granito, se presentan alineados y ”pulidos a espejo” por su interior. Insisto en recordar la frase: “…Te has ido vivo”. En el famoso “Libro de los Muertos” (que en realidad es un Libro de la Vida) se describió una barca solar alada que les servía para “viajar hasta los orígenes”. Le hizo falta todas las expresiones de fe de la que fueron capaces. La sagrada palabra Amén (con la que la Iglesia católica culmina sus piadosas oraciones aunque no sean en latín) procede de la que los antiguos sacerdotes egipcios repetían soporíficamente en sus solemnes ceremonias, al ser Amon la palabra más repetida en sus cantos. El dios Amon posteriormente fue asociado al dios Ra. Me complace recordarlo porque de Amón Ra proviene Ramón, mi nombre.
X X X
De las diversas técnicas del Antiguo Egipto que se siguen escapando a la ciencia del siglo XXI, muchas son desconcertantes. No puedo evitar preguntarme si ya dominaban el “Elemento 115” para sus viajes, pero el misterio está presente en sus artes, medicinas, etc., aunque lo más chocante sean sus más de cien pirámides detectadas. En Asuán todavía yace un obelisco de 41,5 m. de longitud, que pesa entre 1.200 y 1.500 toneladas, siendo increíble que planeasen moverlo. En fin, ya existían pruebas ajenas a mi descubrimiento que avalaban la idea de que existió una intervención alienígena, pues los conocimientos de los sacerdotes del antiguo Egipto se revela que fueron tanto más exactos en la medida q ue nuestros actuales científicos realizan sus nuevos descubrimientos. Por ejemplo, ya se ha demostrado que los más antiguos momificadores aplicaron radiactividad. Ésta también se consigue polarizar justo en el centro de determinadas pirámides, desde donde creyeron que vivía el dios Ra, y al morir, desde allí viajaba al cielo. La idea les era familiar. Se comprobó que habían divinizado al famoso constructor de la pirámide escalonada de Saqqara, llamado Imhotep, por haber sido el “Mayor de los videntes”. Sus numerosas grandes cualidades creyeron que le “caían del cielo”, pues se interpretaron como revelaciones divinas. Construyó dicha pirámide encima de un pozo cuadrado, enorme y muy profundo, lo cual me hace recordar las instalaciones subterráneas desde donde se lanzan misiles intercontinentales.
EPILOGO
Dudé de la conveniencia de incluir el siguiente capítulo, pero finalmente me decido a publicarlo convencido de que puede ser de mucha utilidad en un tema tan trascendental. Después de todo, se trata de aceptar que siempre hemos estado ante obras alienígenas sin llegar a reconocerlas. No me refiero tan solamente a mi aportación particular, sino a las de tantos otros que sabían de las posibilidades de que muchas geografías sospechosas hubiesen sido alteradas, tal como ya comenté que me explicó mi amigo Jaume Clavé siendo ambos jóvenes.
Ante la aparición de esta nueva “esfinge de otro mundo”, podemos tener la certeza de que va a ser muy útil en diversas áreas de la futura investigación científica. Es una obra tan sumamente artística, que será apreciada sin reservas al no necesitar una explicación metafísica. Convencerá sin que haga falta un acto de fe para que sea valorada, siendo por añadidura portadora de un mensaje todavía necesario a la Humanidad. Se adivina que tendrá el éxito asegurado en el futuro inmediato, pues es muy fácil de entender su simbolismo. Yo propongo estudiarla al máximo en todas sus vertientes, convencido de que descubrí un arte fiable, capaz de servir de punto de apoyo para elevar el progreso; algo que la ciencia ha tenido como objetivo durante los dos últimos siglos. No deberían limitarse a la imagen que configura la zona de Egipto entre el Nilo y el Golfo de Suez, sino analizar también los varios relieves de personajes que tienen relación con la “Dama guerrera”. Uno aparece representado gritando en el sur de Egipto, y el busto del Sur de la península del Sinaí muy enfadado. Ninguno de los citados tiene aspecto de homínido, ni tampoco cuantos rostros aterrorizados aparecen en la cruel escena, al ser ampliando el centro de la frente del personaje que allí lleva un casco con “antenas/cuernos/orejas”.
Entiendo que, ante la “Madre del mundo”, estamos ante el gran símbolo responsable de un salto evolutivo de la Humanidad. De momento, lo que hay que retener del fondo de este enigma, es que -al igual que los zodíacos clásicos y los que se citan en los libros Vedas, o los dibujos en la zona peruana del desierto de Nazca, etc.-, fueron todos diseñados en la prehistoria sobre el terreno por apreciar su utilidad. Quienes tuvieron la capacidad de elevarse sobre el cielo, es poco probable que tan solamente se limitasen a admirar obras artísticas desde unos supuestos globos aerostáticos rudimentarios. En este apartado hay que tomar en consideración la sabiduría que, supuestamente, los terrícolas habrían sido capaces de discernir solo observando el cielo. Con mi contribución, divulgada en estas pocas páginas, ya parece ser más obvio que algún alienígena les dio lecciones.
La Astrología solo interpreta las estrellas visibles, las cuales se transformaron en la “Rueda del Zodíaco” al menos desde la cultura babilónica. De allí, aquella sabiduría pasó a Egipto, donde los antiguos astrónomos decoraron el interior de un círculo con sus bellos símbolos astrológicos -esculpidos en semirelieve formando un anillo- decorando un techo de piedra en el templo de Dendera. También en Europa desde tiempos ancestrales, se conoció aquel mismo diseño que muestra las constelaciones agrupadas reuniendo el perfil de diferentes animales. Lo más extraordinario es que para representar la distribución de las estrellas del firmamento en el mismo orden y con el mismo simbolismo, se habría removido grandes extensiones de tierra con objeto indudable de alterar artísticamente una determinada zona. Casualmente, un zodíaco mostrando los animales de costumbre, fue descubierto en Inglaterra por una aviadora, que al sobrevolar las figuras debió preguntarse quién en la prehistoria pudo ser capaz de distinguirlo desde tanta altura. Se debe admitir que en la antigüedad más remota ya se sabría cómo aprovechar tanto trabajo de planificación, de modo que los científicos modernos debieron admitir que existió un “código de las constelaciones”. Algunas colinas de Somerset son hoy los movimientos de tierra de tiempos remotes más popularmente conocidos, pero existen muestras semejantes en todos los continentes del mundo, y muchas figuras seguro que siguen sin descubrirse.
Otro misterio, que no me atrevo a llamar tangencial, se refiere a la evolución de la mente humana en la Prehistoria profunda. El científico Charles Darwin, después de navegar hasta la isla Galápago, en el océano Pacífico, de regreso a su país publicó sus conclusiones titulándolas “El Origen de las Especies” (1.859), en cuyas páginas defendía los mecanismos de la llamada “Selección Natural”. La realidad es que son dos cosas muy diferentes, pues la selección no explica la evolución cerebral en los homínidos, como genéticamente demostraron los neontólogos. Ellos tiene mucho más que decir que los paleontólogos acerca de la macroevolución.
Hasta la abolición de la censura, las obras de Charles Darwin no se pudieron publicar en España, precisamente porque, en 1859, él había tenido el coraje de liberar a los científicos de la pesada losa teológica que impedía que el pensamiento filosófico aflorase libremente. Después del famoso naturalista ya pudo ser superado todo cuanto se había escrito en la Biblia acerca de La Creación. Ciertamente, en muchas cosas Charles Darwin también erró, desde el título de su monumental obra y hasta su conclusión final: (…) El hombre sabe al fin que está solo en la inmensidad indiferente del universo, donde ha emergido por azar (…). Hoy lo que sí sabemos, es que sucedió todo lo contrario, y además también se ha confirmado que los cerebros de los homínidos evolucionaron súbitamente. Gracias al semirrelieve de la “Dama del Nilo”, que llega hasta Sudán, dicha idea se verá todavía más reforzada.
En 1959 en África se realizaron descubrimientos acerca de la evolución mental de los homínidos durante los dos primeros millones de años, demostrándose que no fue un crecimiento lineal, sino de convivencia entre especies del género Homo. Lo finalmente establecido es que los neandertales no eran nuestros ancestros. Por otra parte, algunas especies mutaron; así como también sucedió que algunas sufrieron modificaciones espontáneas. Entre los científicos persisten muchos interrogantes ya que, en realidad, no les podría ayudar ni que ya hoy dispusiesen de un esquema evolutivo completo de cuantos homínidos habitaron nuestro querido planeta Tierra.
Entre los genetistas sigue el debate sobre los orígenes de nuestra capacidad mental y de nuestros sentimientos humanos, pues no pueden consensuar una explicación. En 1.994 Yves Coppens publicó su hipótesis sobre los primeros homínidos bípedos (Homo Erectus) descubierto en las orillas del lago Tarkana (antes Rodolfo) al Este del África central. En la misma zona también se descubrió el fósil llamado “Homo Ergaster”, que tiene más de un millón y medio de años. El estudio de algunos fósiles que encontró Yves Coppens rondaba los cuatro millones de años. Publicó su informe en la prestigiosa revista “Nature” (1987), basándose en análisis de ADN mitocordial. Concluyó: Nuestra especie surgió de África hace unos doscientos mil años.
A mi investigación le interesó la importancia de la considerada “Cuna de la Humanidad”, por la proximidad geográfica con el río Nilo en la zona de Egipto, que ahora más que nunca se le puede presentar como un “Río de genes”. El Nilo es la prueba de que detrás de una catástrofe, a veces sus graves consecuencias son un revulsivo que nos pueden hacer evolucionar como especie. El cauce del río Nilo parece obvio que volverá tener una importancia capital en la historia de la aparición de la especie Homo. Un aspecto a tener en cuenta son las escenas simbólicas y adornos artísticos de las especies antes citadas. Según la tesis de Richard Klein y Tatte Sall (en su defensa de que detrás hay un concepto oculto (simbolismo): La mente humana lo expresó desde el primer instante. Transcribo a continuación un párrafo del profesor Juan Luís Arsuaga en su obra: “El Enigma de la Esfinge - Una Nueva Propiedad de la Vida” (Ed. Plaza&Janés, 2.001; p. 264): En general los arqueólogos están impresionados por la súbita aparición del arte y del adorno corporal (simbólico) hace unos 35.000 años, en lo que se conoce como una “explosión creativa” (…) Los humanos modernos parecen ser el resultado de un cambio drástico rápido”. Así pues, por fin, ahora podrá ser entendido quien lo protagonizó. Sé bien que no voy a ver mi descubrimiento reconocido, pues siempre hubo grandes intereses creados que no cederán a ninguna evidencia… ni que ésta mida más de 1.500 km..
Recordaré al lector que no se favoreció el estudio de los ovnis y los aliens, por el temor de que se velasen cosas que los científicos y todos los gobiernos ignoran. La Iglesia aun teme que dicha investigación la perjudique, pero no debería ser así, pues yo mismo, reconociéndome muy buen católico, todavía nada de lo escrito más arriba me ha hecho cambiar mis convicciones. Y aun podría añadir que también conozco los mucho más interesantes mitos ancestrales, incluidos en el libro Mahabarata hindú, el más antiguo del mundo (como también lo son sus ciudades). La Creación, tal como se explica en las tres “Religiones del Libro”, quizá pudo haber sucedido en cualquier otro planeta. Lo bueno es que ya podamos cuestionarnos cuanto hasta ahora se nos enseñó por medio de dogmas, sin explicar el motive por el cual siempre fue ocultado. No obstante, los descubrimientos arqueológicos relativamente modernos fueron un revulsivo teológico, al poner al descubierto las contradicciones,… contradicciones que los exegetas ya habían avisado al estudiar las páginas de La Biblia. Son evidentes desde el libro del Génesis (3, 6), cuando cada religión monoteísta vemos que interpreta diferente lo que se llamó “la fruta prohibida” que Eva ofreció a Adán. Se registran las siguientes variantes de aquella famosa tentación: Sería un vaso de vino para los islamistas; una manzana para los católicos; una naranja para los ortodoxos cristianos; y un higo para los judíos.
La mayor parte de La Biblia fue escrita por los hebreos nostálgicos que fueron desterrados a Babilonia al ser arrasado su templo de Jerusalén. Al estar en contacto con otra cultura, muy rica en mitos extraordinariamente bellos y mucho más antiguos de Mesopotamia, los judíos, por iniciativa del sacerdote Esdras, los adoptaron a sus propias creencias, incluyendo el Diluvio Universal. Todo puede ser leído en las miles de tablillas de barro escritas con signos cuneiformes. Los dichos nostálgicos fieles deportados debieron de pensar que, después de todo, el patriarca Abraham se había criado en Ur de Caldea, desde donde emigró después de haber ayudado durante décadas a su padre Tera, que fue un artista modelador de bellos ídolos de barro.
FOTO: OTROS LUGARES QUE PUDIERON SER EL “MONTE DE MOISÉS”
En lo referente al supuesto “Éxodo” del pueblo hebreo, que fue guiado por Moisés a través de la península del Sinaí, también ha sido diversamente explicado, siendo muy discutible el itinerario así como el emplazamiento tradicional, al cual habrían llegado después de más de cuarenta años de vagar por el desierto. Remito a los lectores interesados al libro “Números” (versículo 33) del Viejo Testamento. Además de los dos montes Sinaí de los edomitas, todavía se recuerdan otros dos: el Jabel Baggin, y otro llamado Enttowa -cerca de Kadesh Barnea-, están el monte Har Karkom, el mismo que defendió Emmanuel Anati. Los últimos criterios la sitúan en el N.E. de la península, pero fue en la costa oriental del Sinaí donde Ron Wyatt recuperó vestigios arqueológicos sumergidos entre las costas de Egipto y Arabia. Las multitudes de esclavos de Egipto que guió Moisés, a pesar de ser octogenario y tartamudo, llevaron con ellos sus rebaños cuando atravesaron la península del Sinaí de parte a parte, presuntamente por diversos itinerarios.
La principal razón de tan misteriosa migración, no es tanto que en el sur de la península del Sinaí sea imposible alimentar a las más dos millones de personas -que se creyó que formaban aquella masa de esclavos huidos de Egipto-, sino el hecho de que en sus crónicas nunca se mencionase la tal migración, ni tampoco constase en alguna de sus estelas. No es verosímil que en los antiguos archivos egipcios, tan escrupulosamente elaborados -y contando con fortificaciones a lo largo y ancho de su país-, no se mencionase nunca haber visto aquella ingente masa de población humana. Tampoco se registró que se hubiesen dividido, o que se hubiese tratado de varias oleadas migratorias. Tan solo existe una estela que parece poder identificarlos, aunque se los citaría con otro nombre.
Mi lenta investigación y laxa divulgación, no bastan para que mis pruebas sean conocidas por la actual sociedad, absolutamente relajada, pero creo sinceramente que mis descubrimientos -ya son 44 las veces las que he registrado hallazgos inéditos- van a ser recordado en un futuro. Cuando se reflexione acerca de la mejor forma de educar, probablemente se apreciará mejor mi contribución. Nacerán nuevas generaciones que me comprenderán, al ser más capaces de valorar la separación y menos el espacio. Si la Humanidad tiene suerte, ellos aprovecharán mis pruebas de una ancestral realidad. Lo sintetizó R. Tagore. Una brizna de hierba es el salario del universo. La alternativa sería peor: La Tierra colapsaría, tal como sucedió en Marte;… recuérdese: sin necesidad del impacto de un cometa.
Me disculpo por detenerme en cuestiones tangenciales, pero ya dejo las especulaciones para defender, sin que lo necesite, la desmesurada realidad y la elaborada intencionalidad de esa imagen antidiluviana a gran escala. Especulación sería, que yo afirmase que un tan gigantesco dibujo dirigido a la Humanidad, fuese comparable a la marca en la piel que todos llevamos en el brazo, gracias a la cual estamos inmunizados contra una enfermedad mortal.
FOTO: LA ESCENA DE TERROR ESTÁ A SALVO DE LOS TURISTAS
Al concluir, quiero premiar el interés demostrado por los lectores, recordándoles algo que escribí al inicio, y que hasta divulger mi investigación, todavía nadie habría visitado. La subida al tradicional Monte de Moisés, tan penosa aunque sea nocturna, no es el concreto centro de la frente del rabioso dios Seth. Éste se ubica unos kilómetros lejos (N.W.), y quizá no exista ningún camino de acceso. Sería lo mejor, pues si lo hubiese temo ver todo aquel sector completamente destruido después de mi altruista divulgación. Ello ya me sucedió con la muy visible y contrastada imagen de un rostro, que las sombras de la tarde hacían aparecer en el suelo muy cerca de la Esfinge de Giza. Lamento mucho que actualmente ya no quede ni rastro de aquella forma de rostro juvenil, que apareció por un “fenómeno nuevo”, realmente interesante. Es por tal motivo que yo dudé antes de presentar la nueva y gigantesca Dama del Nilo, pero yo la he disfrutado demasiado tiempo en solitario. Entretanto, olvídense de ir, y procuren sacar fotos porque están al alcance de su teléfono cellular móbil… gracias a los satélites.
(C) Ramón Ramonet Riu; Barcelona 17-7-2.020 (Barcelona, NE. de España)
MIS VIDEOS AGRUPADOS POR TEMAS y PPS
EGYPT CONFIRMS ITS ALIEN PAST https://vimeo.com/456130726
(SINAI MT. NEVER DISCOVER) https://youtu.be/q_MpkJ767Ls)
SINAI PENINSULA: (ANTIGUO) http://youtu.be/_13VSXSfzMs
LEONARDO DE VINCI https://vimeo.com/456130726
MONTSERRAT Mt. HUMAN FACE http://youtu.be/_eWqz-rU2x0
EGIPTO-BALANZA http://youtu.be/H-NpkQqWm_Y
CULTO AL TORO EN LA PREHISTORIA http://youtu.be/2qrI1p4PaO0
3 DIBUJOS DE ESTRELLA EN MARTE http://youtu.be/SQlYZQno3mU
“ “ diferente posterior https://youtu.be/N4aeQeWfyDw
MAQUETA IDEAL DE LAS "TAULAS" https://youtu.be/2B9jOrViCIs
RELIQUIAS DE PEDRO ENCONTRADAS http://youtu.be/m8pNscJiC9g
GIZEH HUMAN FACE (in aerial view) http://youtu.be/8tgqNrCDI_s
GOTHIC VAULTS SUBLIMINAL IMAGE https://youtu.be/OQG-uRhV3aQ
CLAUSTROS CON EL ARCA https://youtu.be/mur6yQSoyD4
MARY MAGDALENA EN VIDEO link http://youtu.be/QLfjtvhnbr4
MONTSERRAT Mt AND THE ST. GREAL http://youtu.be/87lHssKBR7g
ANAVANA; TESORO DE TESOROS http://youtu.be/BvVjhyBm45A
SUPERFACES http://youtu.be/88l30hinx4I
PATRONA DE SOLSONA http://youtu.be/pII6ryOnocU
MOSES RING DECODED http://youtu.be/Ll82ByN_WK8
ARNAU DE TORROJA: LAS 3 CORONAS http://youtu.be/VM5swWg0QSk
TAULAS DE MENORCA https://youtu.be/hhxz9pLce_s

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